Lo que se dijo en el Congreso (perlas del debate en el Senado por matrimonios del mismo sexo)

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El debate que terminó a las 4 de la madrugada de ayer con la aprobación de la institución del matrimonio para personas del mismo sexo fue una oportunidad para que los senadores desplegaran con generosidad sus convicciones y posiciones pero también sus prejuicios y hasta deseos profundos sobre tan rijosa cuestión. La extensión de la sesión, más de 14 horas, permitió también que la molicie fuera quebrada por cruces chispeantes y hasta por alguna ráfaga de humor.



«MIRÁNDOSE EL PUPO»

Presidente (José Pampuro): Tiene la palabra la señora senadora Estenssoro.

María Eugenia Estenssoro (Coalición Cívica, Cap. Fed.): Simplemente es para solicitar que se haga algo con la calefacción. Acá hay un artefacto que debería brindar calefacción, pero produce aire frío. Los que estamos de este lado del recinto, en la sesión pasada ya nos congelamos. Realmente es difícil estar muchas horas acá, con aire frío, en pleno invierno. Entonces, solicito que lo apaguen. (Varios señores senadores hablan a la vez.)

José Pampuro: La culpa la tengo yo. Écheme la culpa a mí. (Risas). Señor senador Pérez Alsina: usted me pidió el uso de la palabra.

Juan A. Pérez Alsina (Renovador, Salta): Apoyo la moción para que se autorice lo solicitado. Y, senador Juez, usted que habla de vanidades personales, creo que no es el más indicado para eso. Estudie un poco más antes de no saber qué es lo que se hace hoy. (Varios señores senadores hablan a la vez.)

Luis Juez: Señor presidente: seré breve, porque tengo mucho respeto por las personas grandes. Senador: no se sienta aludido. El país nos está mirando y hemos perdido cincuenta minutos mirándonos el «pupo». ¡Animémonos a discutir lo que la sociedad quiere que discutamos de una vez por todas! Pensar en nuestras cuestiones personales o individuales, en el maltrato individual, no es lo que el país nos está pidiendo como senadores. No me refería a su vanidad. En ese sentido, si usted se sintió ofendido, le pido disculpas. Pero el país completo nos está mirando y espera que entremos al fondo de la discusión, que digamos que «sí» o que «no» con la autoridad que nuestro conocimiento nos da, y no estar mirándonos el «pupo» durante cincuenta minutos o ante cuestiones de privilegio planteadas por asuntos que verdaderamente son secundarios. ¡Hasta falta que se plantee una cuestión de privilegio porque el aire acondicionado tira aire frío! Si se sintió ofendido, señor senador, le pido disculpas.

Juan A. Pérez Alsina: Eso es vanidad.

Luis Juez: No hablaba de su vanidad, que está claro que es grande y la protege bien.



«LO VI EN INTERNET»

Eduardo Torres (Rovirista, Misiones): ¿Qué hubiese pasado si hubiesen tenido éxito las campañas que tuvieron los regímenes totalitarios que han exterminado a millones de homosexuales solamente por su preferencia sexual, o la propia Inquisición, que no solamente se encargó de perseguir y de exterminar a los homosexuales en Europa sino en todas las tierras conquistadas en su momento? Conocer la historia y saber que Abraham Lincoln era bisexual. Podemos hablar de Walt Whitman, de Oscar Wilde, de Luis Cernuda, de Tchaikovsky, el autor de El cascanueces, de El lago de los cisnes, del Concierto Nº 1 para piano; de Lawrence de Arabia; de André Gide; de Vicente Alexander; de Federico García Lorca; de Thomas Mann; de José Montero, el primer cura español que reconoció su homosexualidad abiertamente. En cuanto a lesbianas, puedo mencionar a Sor Juana Inés de la Cruz; a Gabriela Mistral, Premio Nobel de Literatura; a Florence Nightingale; a Alejandra Pizarnik; a Cristina de Suecia, la reina; a Chavela Vargas; a Virginia Woolf; a Esther Tusquets; a Cristina Peri; a Greta Garbo; a Juana de Arco; a Eva Brunne, primera obispo de la religión oficial de Suecia, que reconoció y asumió su homosexualidad y pidió que no se hiciera ningún tipo de diferencia con respecto a sus orientaciones sexuales. Yo creo que es natural, porque no sólo esta variación sexual se da en los seres humanos. Me pide una aclaración la señora senadora. La concedo, pero que tengan en cuenta mi tiempo.

Liliana Negre de Alonso (Peronismo Federal, San Luis): Le quería preguntar al senador cuál es la fuente de información sobre Sor Juana Inés de la Cruz, porque es la primera vez que lo escucho.

Eduardo Torres: Internet.

L. Negre de Alonso: Ah, internet, bueno. Gracias.

E. Torres: Y hay muchos más nombres.

J. Pampuro: Pare un momentito. (Risas.)

E. Torres: No hay que asustarse.



«RESPIRÁ, RESPIRÁ»

Liliana Negre de Alonso: ¿Me permite una interrupción?

Miguel Pichetto (Frente para la Victoria, Río Negro): No, voy a hacer uso del tiempo. He escuchado a todos. (Varios señores senadores hablan a la vez.)

Sonia Escudero (Peronismo Federal, Salta): ¡La senadora Negre ha sido aludida, atacada, ofendida!

M. Pichetto: Es una decisión personal mía no dar la interrupción. Senador Romero, yo lo escuché. He sido tolerante con todos. Así que, si me permiten, voy a empezar mi discurso.

J. Pampuro: Le han solicitado una interrupción.

M. Pichetto: Si es breve, senadora, le concedo la interrupción.

S. Escudero: ¡Cuando un senador es aludido...!

M. Pichetto: No dé clases, senadora Escudero.

L. Negre de Alonso: Voy a ser muy breve, senador Pichetto.

J. Pampuro: Comience nuevamente, senador Pichetto.

M. Pichetto: Vamos a empezar de nuevo, señor presidente. Mi mujer dice siempre: «¡Respirá! Hay que esperar, respirar, tomar aire. Hay que tener tolerancia. Es el consenso». En fin; yo trato de aprender, pero me cuesta. (Risas.)

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