23 de enero 2014 - 00:00

Lo real pasado por Hollywood

"Escándalo americano" se basa en hechos reales, por supuesto que contados al estilo hollywoodense. La mujer del auténtico estafador, por ejemplo, no era tan joven ni linda como la que vemos en pantalla, caracterizada por Jennifer Lawrence. La pobre tuvo además un final triste, se suicidó en Miami en 1982, tras largas acusaciones contra su marido a propósito de un vuelto que él se habría quedado. El tipo vive todavía en Miami, ya con 89 años, se llama Mel Weinberg, anda mal de la vista, y su último negocio fue, precisamente, como asesor de la película, basada en el operativo Abscam, al que el FBI lo "invitó a participar en 1978.

Chico del Bronx, dicen que fue un hijo cariñoso. Cuando su padre vidrierista tenía poca clientela, él salía en un Cadillac reventando a tiros el frente de los negocios del barrio. Más o menos como "El pibe", de Chaplin. Luego hizo unas estafas con seguros, donde cayó hasta el cantante Wayne Newton, popularísimo en aquel tiempo. Weinberg ya tenía una falsa firma de inversiones en Long Island, cuando en 1977 fue arrestado junto al socio Patrick Francis y Evelyn Knight (auténtica inglesa de cuna, rebautizada Sidney Prosser en la película, donde la encarna Amy Adams). En la celda, John Good, agente del FBI, lo instó a participar del lado de los buenos. O le iría mal. Recién después apareció en su vida el agente Anthony Amoroso (en el film, Richie Di Maso, interpretado por Bradley Cooper). Y así siguieron las cosas, más o menos como las recrea la película, hasta que el noticiero "60 minutos" destapó mediáticamente la olla. Lo que pasó, confirma parcialmente aquel dicho de "no hay comedido que salga bien", pero sólo parcialmente. Peor le fue al actor Christian Bale, que debió engordar como 20 kilos para hacer de Weinberg. Pero con nombre cambiado: en la película se llama Irving Rosenfeld.

También cambiaron, piadosamente, el nombre del querible político chanta que hace Jeremy Renner. Pero como ya se murió, podemos decirlo: Angelo Errichetti. En la pantalla, alcalde Carmine Polito. Dicho sea de paso, el jopo que luce Renner es igualito al de don Angelo. La Operación Abscam (apócope de Abdul Scam) duró desde julio de 1978 hasta fines de 1980 y les hizo pisar el palito a un senador y seis diputados corruptos, o corruptibles, un intendente, varios concejales y un inspector. Y el final de la película no es muy real, es de película.

P.S.

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