Loca ella..., loco yo...

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Resultados trimestrales de excelencia en los bancos más importantes de Estados Unidos, optimismo en el sector inversor y mercados recuperados. A pesar de una semana bastante deprimente en Wall Street, se volvieron a ver sonrisas al cierre de la última rueda semanal en la Bolsa de Nueva York.

Los índices de referencia finalizaron en positivo: el índice Dow Jones de Industriales finalizó en 25.339,99 puntos subiendo el 1,15%, el S&P500 se situó en los 2.767,13 puntos ganando el 1,42% y el Nasdaq Composite apreciándose el 2,29% llego a los 7.496,89 puntos.

Por su parte, a Europa no le fue tan bien ya que los índices de sus principales Bolsas cerraron con numeros negativos: Londres bajó el 0,16%, París 0,20%, Fráncfort 0,13%, Milán 0,52% y Madrid 1,18%.

El índice Nikkei de la Bolsa

de Tokio subió el 0,46 por ciento.

Una más del presidente. Contra viento y marea la Fed seguirá adelante con su política monetaria. El derrape de las acciones, la tensión comercial con China, un crecimiento mundial más lento y un Trump furioso (que opinó que la Fed estaba loca y era muy agresiva) no afectan los planes de la Institución de subir las tasas de interés en una economía "que marcha según lo previsto".

Los datos desde que la Fed se reunió en septiembre han estado en paralelo con la descripción del banco central de una economía en la que el históricamente bajo desempleo (3,7% descendió en el mes) avanza con una inflación que marcha cerca del objetivo de 2%. Las alzas graduales de tipos, llevándolos en el próximo año y medio más o menos a alrededor de un 3,4% desde el actual 2-2,25%, desacelerarían la economía un poco, pero mantendría controlados los precios durante una era sin precedentes de crecimiento y sin recesión.

Según Larry Kudlow, asesor economico de Trump, el banco central daba "en el blanco", y que su capacidad de subir el costo del crédito era una señal de "salud económica que es algo que debe ser bienvenido y no temido". Además la fuerte alza de los rendimientos de los bonos estadounidenses es una señal de una economía que marcha más normalizada de lo que lo ha hecho desde la crisis financiera.

Los dichos de Trump y la baja de las acciones no serán suficientes para evitar que la "loca" Fed suba las tasas nuevamente en diciembre.

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