9 de marzo 2010 - 00:00

Locura técnica

Diego Cagna volvió a mostrar sus ganas de dirigir a Boca y salió a respaldar a los históricos, incluso a Abbondanzieri. Abel Alves fue respaldado por el vicepresidente José Beraldi, el mismo que el domingo habló de «que los resultados mandan»; si pierde contra River, es muy difícil que siga.
Diego Cagna volvió a mostrar sus ganas de dirigir a Boca y salió a respaldar a los históricos, incluso a Abbondanzieri. Abel Alves fue respaldado por el vicepresidente José Beraldi, el mismo que el domingo habló de «que los resultados mandan»; si pierde contra River, es muy difícil que siga.
Los resultados mandan y por eso Abel Alves va perdiendo seguridad y tranquilidad con el correr del campeonato. Si bien ayer salió a respaldarlo el vicepresidente José Beraldi, antes había trascendido que una derrota ante River en el Superclásico el domingo 21 de marzo pondría punto final a su oportunidad de dirigir la primera de Boca.

Desde Estados Unidos, Guillermo Barros Schelotto avisó que en junio seguirá jugando y no tiene en sus planes dirigir a Boca, por lo que todos los focos apuntan a Diego Cagna, quien agregó más leña al fuego al declarar que «estoy preparado para dirigir a Boca».

Las declaraciones de Riquelme diciendo que la situación actual del equipo «le daba vergüenza» y que era lógico porque se habían ido una semana antes de empezar el campeo-nato Alfio Basile y Carlos Bianchi, encontraron repercusión inmediata en el «Mundo Boca», donde los corrillos son moneda corriente y la dirigencia está dividida en varias fracciones, por eso algunos se atrevieron a «no garantizar» la continuidad de Abel Alves, porque «los resultados mandan».

Por eso José Beraldi salió a la palestra a defender al técnico, al que le pidieron que apague un incendio y ahora no lo pueden culpar porque se esté chamuscando: «Nosotros no podemos hacer ningún cuestionamiento, como estuvimos convencidos en que se quede, ahora no podemos cuestionarlo», expresó.

«Sería una falta de respeto pensar en otro técnico ahora».

Beraldi aseguró que Alves seguirá «por lo menos» hasta junio y se encargó de aclarar que «eso no significa que se puede ir».

Esto se contrapone con lo que él mismo dijo el domingo cuando expresó: «Sabemos que los resultados mandan y gobiernan y, si las cosas no van bien, sabremos a quién ir a buscar. Hasta ahora tiene nuestro respaldo», con lo que había puesto en entredicho la continuidad y le dio pie para que otros dirigentes se expresaran con más dureza y dijeran que «si no le gana a River, se tiene que ir».

Eso hizo que se empiecen a barajar nombres y, descartado Guillermo Barros Schelotto que parecía ser el principal y también Carlos Bianchi, porque el técnico que hay en él «sigue durmiendo la siesta», el nombre que aparece es el de Diego Cagna, quien ya había sido contactado y «se muere» por dirigir a Boca: «Estoy preparado para dirigir a Boca. Aunque capaz que los dirigentes piensan que no», y hasta habló de los referentes y su futuro: «Es un tema muy complejo. Los que supuestamente tienen un ciclo cumplido son Palermo y Riquelme. Martín no se cansa de hacer goles y de Román todos dicen que es el mejor futbolista del país. Al Pato lo sacaron mal y los que reemplazaron a Ibarra no demostraron estar mejor que él».

Cagna demostró que no está dispuesto a «hacer la limpieza» que algunos dirigentes pregonan; y eso, ¿le sumará o le restará puntos en sus posibilidades en el futuro? En Boca nunca se sabe.

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