22 de febrero 2012 - 00:00

Londres admite que no hay amenaza militar

David Cameron
David Cameron
El Gobierno de Gran Bretaña admitió ayer que no existe «una amenaza militar creíble» por parte de la Argentina, en su reclamo por la soberanía de las islas y que por eso no ha sido necesario aumentar la presencia militar de su país en la zona usurpada. El mensaje del ministro de Defensa Philip Hammondke fue dirigido a legisladores de su país en un informe que dio en persona en respuesta al pedido de información.

Su declaración implica un reconocimiento de los argumentos de la Argentina, que ha insistido siempre en una solución negociada y pacífica de la disputa por las islas, pero también intentar quitarles peso a las denuncias de Buenos Aires sobre una militarización de la zona con la presencia de naves de guerra.

Londres ha explicado que ese despliegue, que ha sido motivo de una queja a las Naciones Unidas, responde a movimientos de rutina.

A este respecto agregó que «no hay planes para un cambio significativo» en este sentido.

Sin apoyo

Lo más importante de la declaración del ministro David Cameron fue que en caso de una escalada del conflicto, su país debería emprender una respuesta sin muchos aliados ya que carecería de apoyos como los que tuvo su país en la guerra de 1982, cuando en plena guerra fría tuvo el apoyo de todos los países de la alianza atlántica.

El titular de Defensa afirmó en su comparecencia ante el Parlamento que el Gobierno británico «no tiene ningún deseo o intención de incrementar la intensidad» del debate en torno a la soberanía de las islas Malvinas.

El funcionario inglés respondió la pregunta del parlamentario conservador Amber Rudd, que quería saber si el ministro tenía la «seguridad» de que el Reino Unido cuenta con «suficiente presencia naval en la zona para hacer frente a un ataque naval». Al respecto, Hammond negó que se haya detectado una «amenaza militar creíble» por parte de la Argentina, aunque aseguró que «el Gobierno de su Majestad está comprometido en la defensa del derecho de autodeterminación de los habitantes de las Malvinas».

El ministro reveló que existen planes para un rápido fortalecimiento de las fuerzas navales, terrestres y aéreas en y alrededor de las islas en el caso de que se produjera alguna una amenaza que por ahora no percibe.

Crítica

Por su lado, el empresario australiano Rupert Mur, que enfrenta serios problemas judiciales por sus tropelías en la compra de información privada y pública en sus medios, criticó las denuncias presentadas por la Argentina acerca de una presunta militarización del Atlántico Sur, alrededor de las islas Malvinas. «¿Qué es este delirio acerca de submarinos nucleares británicos?», escribió Murdoch en un tweet. «¿A quién se supone que van a bombardear atómicamente?», es la segunda pregunta de Murdoch, antes de concluir: «Argentina, termínenla. Los sueños de imperio deberían morir», expresión ambigua que seguramente habrá entendido el Gobierno inglés como destinatario del reproche.

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