Ciudad de México - El presidente Andrés Manuel López Obrador expandió su poder tras su triunfo las elecciones del domingo en el Estado de México, vecino a la capital y el más poblado y próspero del país, pese a su derrota en el norteño de Coahuila, que pesa mucho menos en el contexto nacional.
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López Obrador hunde al PRI, consolida su poder y ya configura su propia sucesión
Con la victoria en los comicios para gobernador, el jefe de Estado aseguró su legado y allanó el camino para una victoria en las presidenciales del año que viene de su partido, el centroizquierdista Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), que ahora controla 23 de los 32 estados del país.
El Partido Acción Nacional (PAN, derecha), principal fuerza de oposición y que gobierna en 5 estados, festejó solo a medias al apoyar a Manolo Jiménez, candidato ganador de otra formación, el Revolucionario Institucional (PRI, centro), que pese a este resultado solo mantiene las riendas de dos estados, Coahuila y también norteño de Durango.
Los otros dos restantes, el norteño de Nuevo León y el occidental de Jalisco, que son dos de los más ricos del país, son gobernados por el minoritario Movimiento Ciudadano (MC, centro), un protagonista clave para el balance de fuerzas políticas en el país que se niega a entrar en alianza tanto con el oficialismo como con el resto de la oposición.
López Obrador afirmó que el último año de su gestión, que culmina el 1 de octubre del 2024, se dedicará a “consolidar la democracia en México” y prometió no interferir en el proceso interno para elegir al candidato a sucederlo de Morena.
Sondeos
Actualmente, las encuestas dan como puntera a la jefa de Gobierno de la capital, Claudia Sheinbaum, considerada la delfina de López Obrador, que aventaja no por muchos puntos al influyente canciller (algunos lo llaman “el vicepresidente”) Marcelo Ebrard.
El método para designar al aspirante de Morena será el de las encuestas “a población abierta”, es decir, no limitada a los que tengan carnet del partido, aunque todavía falta por afinar las reglas, lo que tiene nerviosos a todos los precandidatos.
Las votaciones del domingo, donde se impuso en el Estado de México, que rodea a la capital y es asiento de 17 millones de personas, la exministra de Educación Delfina Gómez por más de 8 puntos de diferencia a su contrincante, Alejandra del Moral, marcan la pérdida del último gran bastión del PRI, donde gobernó por 94 años.
El Estado de México además es sede del poderoso Grupo Atlacomulco, semillero de grandes figuras de la escena nacional, entre ellos varios presidentes, el más reciente Enrique Peña Nieto, que entregó el gobierno a López Obrador el 1 de diciembre de 2018.
La victoria aplastante en Coahuila (por casi 3 a 1, según el conteo rápido) del candidato del PRI, que gobernó al país desde 1929 hasta 2000 y luego de 2012 al 2018, ante el aspirante de Morena, el empresario minero Armando Guadiana, quedó totalmente opacada con su derrota en el Estado de México.
Aunque la participación rondó el 50%, la nota positiva en los comicios de ambos estados es que los aspirantes derrotados le levantaron la mano a sus rivales en la misma noche del domingo y que no hubo incidentes notables durante la jornada.
Agencia ANSA


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