3 de abril 2017 - 23:54

Lorenzetti puja con Garavano por roadshow anticorrupción

• JUEZ DEL "LAVA JATO", SERGIO MORO, LLEGA HOY A LA ARGENTINA CON APRETADA AGENDA. TIRONEOS POR CAPITALIZAR PRESENCIA
El Ministerio de Justicia invitó al magistrado brasileño para que exponga sobre delitos de corrupción. El titular de la Corte Suprema reemplazará acto de apertura de año judicial con invitación a federales.

Germán Garavano, Sergio Moro y Ricardo Lorenzetti.
Germán Garavano, Sergio Moro y Ricardo Lorenzetti.
El aterrizaje en la Argentina del juez de Curitiba Sergio Moro -protagonista de la investigación por el "Lava Jato" que sacude Brasil- será motivo de tironeos. Por un lado, el Ministerio de Justicia que preside Germán Garavano aprovechará para mostrarlo ante la magistratura criolla como ejemplo de un cruzado anticorrupción. Precisamente, el brasileño fue convocado para disertar en esa materia, como parte de su gira latinoamericana que lo tiene como una celebrity judicial, mientras aquí se aguarda que se abra el grifo informativo sobre cuestiones derivadas del escándalo que investiga, y que podrían salpicar a la clase política y empresaria local. Pero en simultáneo, el presidente de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti, apuntará a rearmar su poder (especialmente con los jueces federales) con la visita del funcionario, para cuya exposición se está convocando a los ocupantes de Comodoro Py.

Moro fue oficialmente invitado por la cartera de Garavano, y por el presidente del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires, Guillermo Lipera, cercanos a Cambiemos. En el marco del programa oficial Justicia 2020, el magistrado dará una conferencia mañana en la Universidad Católica Argentina, y luego hablará con la prensa. En medio, pasará por la Corte Suprema. Difícilmente haga mención alguna ni al Lava Jato ni al escándalo de coimas de Odebrecht. Moro ha sido prudente en sus apariciones públicas sobre los detalles de las causas a su cargo, pese a que en la Argentina hay siete expedientes abiertos que aguardan datos de las delaciones premiadas de los ejecutivos brasileños para establecer si es posible avanzar en la investigación por sobornos ligados a la obra pública. Igualmente será exhibido como una pieza de colección para quienes el Ejecutivo ve como remolones y tiempistas a la hora de avanzar en causas por presunta corrupción. Desde el Gobierno calculan que su presencia podría servir de estímulo antes de que los tribunales crucen el umbral de mitad de año y la carrera electoral funcione como un tabique para los expedientes, especialmente los referidos a exfuncionarios K. Lo que no ocurra hasta agosto no ocurrirá este año.

Hay otro aliciente en que la convocatoria sea un éxito: el Colegio de Abogados que logró traerlo es el mismo que impulsa el juicio político a Alejandra Gils Carbó, apuntalado por el oficialismo.

Lorenzetti reconvertirá la tradicional apertura del año judicial, cuya interrupción este año marcó un cambio de clima en la Corte tras la asunción de Carlos Rosenkrantz y Horacio Rosatti, en una muestra de fortaleza vía Moro. Ya se cursaron oficios formales a la Cámara Federal de Casación Penal, y a los juzgados federales con la invitación de Lorenzetti al acto de "bienvenida" del juez brasileño en el Palacio de Justicia desde las 13.30 de mañana. Será un golpe de aire fresco luego de una semana difícil. Al fuego a discreción al que siempre lo somete Elisa Carrió se le sumó la jueza María Servini de Cubría luego del fallo jubilatorio post 75. Directamente lo acusó de querer correrla de su juzgado por tener la única causa en la que se lo investiga. En rigor no es así, Rodolfo Canicoba Corral tiene una mucho más dañina: la que investiga el destino de fondos para infraestructura dispuestos para el Poder Judicial. Precisamente Canicoba fue el que dio por cerrada una causa contra el jefe de los espías Gustavo Arribas por supuestas transferencias de parte de un financista del "Lava Jato". Con solo una cuarta parte de las medidas solicitadas por el fiscal Federico Delgado, acreditó la versión de Arribas y desestimó que hubiera un delito para investigar. Delgado planteará su apelación a la Cámara en las próximas horas. Argumentará que no se oyó al arrepentido Leonardo Meirelles, protagonista de la delación que sirvió para que Moro avance en sus acusaciones.

De todas formas, la ocasión servirá para que el titular de la Corte se rearme ante los embates externos (e internos) y vuelva a poner en vigencia la agenda anticorrupción que instaló con el cambio de Gobierno. Antes de la visita, se adelantaron los abogados de Odebrecht, para explorar qué márgenes de la legislación argentina le permitirían cerrar un trato con la Justicia. Obstáculos normativos lo impiden, lo que conspira con que comiencen a fluir los datos. Gobierno y Corte quieren atajar primero la onda expansiva de la investigación brasileña para que no sea Gils Carbó -merced al acuerdo de cooperación firmado con el Ministerio Público Fiscal de Brasil- la primera en acceder al capítulo local del escándalo.

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