21 de junio 2017 - 00:11

Los conservadores acusan ahora al Papa de dividir a la Iglesia

Hicieron pública una carta donde exigen a Francisco que revea su posición sobre la comunión de los vueltos a casar, a la cual califican de “contraria a la tradición católica”.

OÍDOS SORDOS. El Papa decidió no responder las quejas conservadoras.
OÍDOS SORDOS. El Papa decidió no responder las quejas conservadoras.
Ciudad del Vaticano - Un año después de que el papa Francisco anunciara estar a favor de que algunos divorciados vueltos a casar puedan tomar la comunión, cuatro cardenales conservadores denunciaron ayer en una carta un ataque a la unidad de la Iglesia Católica por parte del Pontífice.

"Lo que es un pecado en Po-lonia es correcto en Alemania, lo que está prohibido en la archidiócesis de Filadelfia es lí-

cito en Malta, y así todo el tiempo", denunció en la misiva monseñor Carlo Caffarra, que firmó también por otros tres intran-

sigentes guardianes del dogma milenario, Raymond Burke, Walter Brandmüller y Joachim Meisner.

Escrita el 25 de abril, la misiva fue entregada al Papa a principios de mayo, pero no dio lugar a ninguna respuesta del Sumo Pontífice, por lo que sus autores decidieron hacerla pública, informó el vaticanista Sandro Magister, que publicó el texto ayer en la página web de la revista italiana L'Espresso.

Caffarra y los demás quieren que los divorciados no comulguen a no ser que mantengan una abstinencia sexual argumentando que cualquier concesión mayor socava el dogma católico clave que sostiene que romper el matrimonio es un pecado grave.

Desde que fue elegido pontífice en 2013, el Papa ha irritado a los tradicionalistas con su estilo poco ortodoxo, su rechazo al protocolo y la apertura pastoral hacia los homosexuales, los divorciados, los ateos y otros grupos eliminados de la corriente católica.

Estos cuatro cardenales ya enviaron una explosiva carta a Francisco en la que lo acusa-

ban de haber sembrado la confusión y exigían, en vano, una respuesta a sus "dudas" sobre las recomendaciones acerca de la familia publicadas en abril pasado.

En estas recomendaciones, el Papa argentino aseguró que quería abrir la Iglesia a los fieles "en situación irregular", como los divorciados que se hayan vuelto a casar por lo civil, que en algunos casos pueden ahora tomar la comunión. Ahora bien, decidir quién puede recibir el sacramento y quién no corresponde a los obispos, lo que dio lugar a disparidades locales.

Con todo, para los cuatro cardenales que firmaron la carta, el matrimonio católico es indisoluble y toda relación con una nueva pareja constituye el pecado mortal de adulterio.

Por ello, protestaron por "el acceso a la santa eucaristía de quienes viven objetiva y públicamente en una situación de pecado grave, y que piensan seguir en ella", pero también por "una concepción de la conciencia moral contraria a la tradición de la Iglesia".

Caffarra, Burke, Meisner y Brandmüller advirtieron sobre una "situación grave, en la que numerosas comunidades cristianas están dividiéndose" y piden de nuevo a Francisco una audiencia.

La carta fue publicada coincidiendo con el inicio del viaje de Francisco para rendir homenaje a Primo Mazzolari y Lorenzo Milani, dos sacerdotes disidentes italianos del siglo XX que fueron apartados de la Iglesia Católica.

"Ambos simbolizan una Iglesia Católica que es exactamente opuesta a la Iglesia de los opositores conservadores y tradicionalistas", dijo el teólogo italiano Massimo Faggioli.

Agencias AFP y DPA

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