12 de marzo 2010 - 00:00

Los EE.UU., duros contra los Castro y Venezuela

Washington - Cuba, Venezuela y Colombia, en ese orden, fueron los países latinoamericanos más criticados en el informe anual sobre los derechos humanos publicado ayer por el Departamento de Estado norteamericano.

Sobre 194 países, un año más Cuba dio la nota porque «interfirió con la privacidad» de los ciudadanos y realizó un «omnipresente monitoreo de las comunicaciones privadas», a la vez que siguió sin permitir otra prensa más que la oficial, negándose también a reconocer a grupos locales de derechos humanos o «periodistas independientes». El Gobierno de Raúl Castro tampoco permitió, según el Gobierno de EE.UU., ninguna «manifestación antigubernamental». Largas sentencias a opositores y detenciones de activistas por «cortos períodos de tiempo» fueron otras de las constantes del régimen durante 2009, el año evaluado.

En el caso de Venezuela, el informe se centró sobre todo en los ataques oficiales a los medios privados, aunque también criticó la «politización» del sistema judicial. «Funcionarios oficiales, incluido el presidente (Hugo Chávez), usaron medios controlados por el Gobierno para acusar a medios privados y periodistas de fomentar campañas antigubernamentales de desestabilización».

El Departamento de Estado también se hizo eco del reciente informe de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) sobre la «preocupante tendencia a castigar, intimidar y atacar a individuos en represalia por manifestar su disenso». El apartado sobre Colombia es más moderado. Hace anotaciones críticas sobre la situación de la libertad de expresión, especialmente a causa de los grupos armados que «intimidaron, amenazaron, secuestraron o mataron a periodistas», y tomó nota también el escándalo de escuchas del servicio secreto oficial DAS a grupos de derechos humanos y periodistas, entre otros.

Sobre otras regiones, el Gobierno de EE.UU. se atrevió a cuestionar el trato a los musulmanes en Europa. «Incidentes graves de violencia contra los musulmanes son raros, pero incidentes menores, incluyendo intimidación, peleas, vandalismo y graffiti con lenguaje abusivo son comunes», dijo el informe.

En tanto, China e Irán fueron puestos una vez más entre los países relevantes con peores registros. El primero «aumentó la severa represión cultural y religiosa a las minorías étnicas», en tanto que el segundo se destacó también por el auge del antisemitismo.

Agencias DPA, AFP y Reuters

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