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Los estudiantes suben su apuesta: 200 mil marcharon contra Piñera
Los estudiantes chilenos volvieron a manifestarse ayer masivamente por la gratuidad de la educación. Esta vez estuvieron acompañados por sus familiares. La pulseada con el Gobierno no cede.
Niños, jóvenes, padres y abuelos se reunieron para marchar desde dos puntos de la capital y avanzaron por la avenida Matta, una de las principales del país, hacia el popular Parque OHiggins, unas 15 cuadras al sur de la Alameda. «Hoy todo un país está con nosotros» afirmó el presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Santiago, Camilo Ballesteros.
Los estudiantes rechazaron la última propuesta del Gobierno que plantea avances como mayor cobertura de becas y una tasa de interés del 2% para los créditos con aval del Estado, pero que mantiene el lucro en la educación superior.
En una declaración pública consideraron la propuesta «inconsistente» y criticaron a las autoridades por no tener «una verdadera voluntad de acercar a las partes hacia una solución del conflicto». «Ratificamos una vez más que el movimiento estudiantil busca generar un cambio en el paradigma educativo teniendo como planteamiento la reestructuración del sistema vigente, tanto en el financiamiento como en la institucionalidad que nos rige», señalaron.
Tras criticar la postura de quienes plantean una educación estatal, el presidente Sebastián Piñera afirmó ayer que los estudiantes «tienen derecho a pedir lo que estimen conveniente» pero «no son los únicos ciudadanos». «No creo que el Estado tenga el derecho a monopolizar la educación porque cuando eso ocurre, como se intentó hacer con la Escuela Nacional Unificada en tiempos de la Unidad Popular, lo que ocurre es que se sacrifica la libertad, la equidad y la calidad», señaló.
Tanto alumnos universitarios como secundarios ratificaron que seguirán movilizados y que adhieren al paro nacional convocado por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) para el miércoles y jueves próximos, decisión que inquieta a las autoridades.
El vocero de Gobierno, Andrés Chadwick, criticó el llamado al paro de la CUT y subrayó que «no se trata de demandas estudiantiles», sino de «planteamientos difusos», «hay motivaciones claramente de carácter político».
Al paro de la CUT se sumaron todos los partidos de la oposición, incluida la Democracia Cristiana (DC). «Queremos decir categóricamente que los cuatro presidentes de partidos de la Concertación adherimos a las legítimas demandas de la Central Unitaria de Trabajadores «, señaló el presidente de la DC, Ignacio Walker.
Agencias ANSA y DPA, y Ámbito Financiero

