1 de febrero 2012 - 00:00

Los Moyano ya preparan su movilización “sorpresa”

Pablo Moyano se reunió ayer en el Ministerio de Trabajo. No aceptó la propuesta de reincorporar en el sur y anunció medidas.
Pablo Moyano se reunió ayer en el Ministerio de Trabajo. No aceptó la propuesta de reincorporar en el sur y anunció medidas.
Por instrucciones de su padre Hugo, Pablo Moyano ya pone fecha para el paro y movilización nacional del Sindicato de Choferes de Camiones, por el conflicto por la reicorporación de unos 68 trabajadores de la operadora Correo Sur. El secretario adjunto del gremio, luego de consultar con el titular de la CGT y después que no se hubiera llegado a un acuerdo en la reunión de ayer entre las partes en el Ministerio de Trabajo, anunció que prepara una medida de fuerza «sorpresiva» que incluye una marcha y un cese de actividades. Según la cartera que dirige Carlos Tomada, de concretarse la amenaza dentro del período de «conciliación obligatoria», el sindicato de camioneros será multado. Más si la movilización incluye una parada en la Plaza de Mayo.

Ayer, en la sede del ministerio de Paseo Colón, hubo reuniones privadas y cruzadas entre Tomada y funcionarios del ministerio, Pablo Moyano (que no estaba anunciado originalmente) y otros dirigentes gremiales, y representantes de Correo Sur SRL y Camuzzi Gas Pampeana. La intención del Gobierno es que lentamente los 68 trabajadores de la empresa postal que aún restan reubicarse (de un total original de 200 despedidos) vayan incorporándose a la distribuidora de gas o, eventualmente, a Correo Argentino, que desde el primero de enero cumple los servicios que hasta el 31 de diciembre prestaba Correo Privado.

Al salir, Pablo Moyano, visiblemente ofuscado ante las cámaras, declaró que la «reunión informativa» (así calificada por el ministerio) fue «inútil», dado que la empresa Camuzzi «no llevó ninguna propuesta» a la mesa de negociación. «Ni un mate nos dieron a los dirigentes gremiales», protestó el hijo del titular de la CGT, que también se quejó por no haberse cruzado con Carlos Tomada. En realidad la distribuidora de gas sólo contrató a Correo Sur, la compañía que despidió a los 200 afiliados a Camioneros en la Patagonia.

Para hoy el hijo del titular del gremio prepara una «olla popular» de los trabajadores despedidos y sus familias en Trelew, donde están asentados. Luego del mediodía, Moyano podría anunciar la medida de fuerza «sorpresiva» para intensificar la protesta que lidera el gremio de los choferes de camiones. La protesta partiría por profundizar los bloqueos a las plantas de Camuzzi, volver a trabar las operaciones de Correo Argentino y organizar una movilización y paro nacional del sector para el viernes próximo. De concretarse la amenaza, los servicios que se afectarían serían fundamentalmente el transporte de combustibles, caudales, correo privado, logística y la recolección de basura. Si esto ocurre, por primera vez desde que los Moyano son aliados del kirchnerismo, Camioneros se enfrentará en las calles con el oficialismo.

Mientras aumenta el intercambio de pirotecnia verbal entre el sindicalista camionero, colegas del sector gremial aliados al Gobierno e incluso funcionarios, Moyano promete mantenerse en pie de guerra con medidas de fuerza y bloqueos.

«Vamos a hacer todo lo que sea necesario para que los 200 trabajadores sean reincorporados», enfatizó el secretario adjunto del gremio de los camioneros, que volvió a reclamar que las autoridades de la empresa Camuzzi se sienten a negociar una solución para el litigio.

Hasta ayer las negociaciones cruzadas fueron mantenidas por el subsecretario de Relaciones Laborales de esa cartera, Alvaro Ruiz. Tomada mantuvo encuentros privados con algunas de las partes en el edificio. Mientras tanto, camioneros también realizaron protestas frente a locales de la empresa de origen italiano Camuzzi, que decidió cambiar de operador postal y dejar de utilizar los servicios de Correo Sur a partir de mañana, después de firmar un nuevo acuerdo con el Correo Argentino. «Los 200 trabajadores quedaron en el medio de todo esto. En el Correo Argentino les quieren pagar la mitad de los sueldos que venían cobrando y no lo vamos a permitir», enfatizó Moyano, que sigue adelante con las protestas pese a una conciliación obligatoria dictada por Trabajo. En teoría, el ministerio ya estaría en condiciones de sancionar, al menos económicamente, al sindicato de Moyano por los bloqueos a las plantas de Camuzzi.

A la mañana Pablo Moyano había comenzado la jornada poniéndole más gravedad al conflicto con el Gobierno, asegurando que hoy su apellido se ha convertido «en una mala palabra» para el Gobierno nacional y acusó a «algunos funcionarios» de haber alentado políticas privatizadoras y de desempleo durante los años 90.

El conflicto del sur surge además a días de que teóricamente el gremio de Camioneros tenga que comenzar a concretar sus primeras reuniones preliminares con empresarios del sector del transporte para determinar cuál será el porcentaje de aumento de las paritarias. Por primera vez, Hugo Moyano y su gremio no son el árbitro general para que su sector sea una especie de faro del que el resto de los sectores económicos del país se guían para definir sus aumentos salariales. El Gobierno insiste en que el aumento general de los rubros más importantes del país no supere el 20%. Moyano ya prepara un reclamo que no bajaría del 25%.

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