13 de junio 2026 - 19:05

Mundial 2026: UBS detalló que la industria del fútbol genera un impacto mundial de u$s41.000 millones

La Copa Mundial de fútbol de 2026, que se disputa en EEUU, México y Canadá, aparece como un nuevo catalizador para la industria.

La Copa Mundial de fútbol de 2026, que se disputa en EEUU, México y Canadá, aparece como un nuevo catalizador para la industria.

La Copa Mundial de fútbol de 2026, que se disputa en EEUU, México y Canadá, aparece como un nuevo catalizador para la industria.

Durante décadas, el fútbol fue visto principalmente como un fenómeno deportivo y cultural. Sin embargo, el crecimiento de los ingresos comerciales, la globalización de las audiencias y el desembarco de grandes fondos de inversión transformaron al deporte en una industria cada vez más atractiva para el mercado financiero.

Según un análisis de UBS, el ecosistema deportivo global mueve actualmente alrededor de u$s2,5 billones, impulsado por negocios vinculados a derechos audiovisuales, patrocinios, venta de entradas, merchandising, turismo y entretenimiento.

A pesar de ese tamaño, los analistas consideran que el sector continúa relativamente subfinanciado en comparación con otras industrias, lo que abre espacio para una mayor participación de capital privado.

El fútbol y su negocio estable

Uno de los principales atractivos para los inversores es la estabilidad de los ingresos. Los derechos de transmisión deportiva generan más de u$s60.000 millones al año y continúan creciendo gracias a la competencia entre canales tradicionales, plataformas de streaming y nuevas empresas tecnológicas interesadas en captar audiencias masivas.

La NFL representa uno de los mejores ejemplos de esta tendencia. La liga de fútbol americano tiene asegurados contratos de medios por más de u$s110.000 millones hasta 2033, garantizando flujos de ingresos previsibles durante varios años. Para los fondos de inversión, esta estabilidad resulta especialmente valiosa en un contexto económico global marcado por la volatilidad.

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La Copa Mundial de fútbol de 2026, que se disputa en EEUU, México y Canadá, aparece como un nuevo catalizador para la industria.

La Copa Mundial de fútbol de 2026, que se disputa en EEUU, México y Canadá, aparece como un nuevo catalizador para la industria.

El interés del capital privado por el fútbol también se refleja en Europa. Actualmente, más del 36% de los principales clubes europeos cuenta con participación de fondos de inversión o grupos financieros. Estos inversores no solo buscan beneficiarse del crecimiento de las instituciones deportivas, sino también de la valorización de marcas globales con millones de seguidores alrededor del mundo.

Poca deuda, gran rentabilidad

Otro dato que llama la atención es el bajo nivel de endeudamiento del sector. Las franquicias deportivas presentan una deuda equivalente a aproximadamente 10% de su valor, muy por debajo de industrias como infraestructura o bienes raíces, donde los niveles suelen oscilar entre 40% y 70%. Esta situación genera oportunidades para nuevas estructuras de financiamiento y expansión.

La Copa del Mundo de 2026, que se disputa en EEUU, México y Canadá, aparece como un nuevo catalizador para la industria. Las estimaciones indican que el torneo podría aportar cerca de u$s41.000 millones al PIB mundial, impulsando sectores como turismo, hotelería, transporte, publicidad y consumo.

Para UBS, el atractivo del fútbol va más allá de los resultados deportivos. Se trata de una industria basada en activos escasos, con audiencias globales difíciles de replicar y contenidos en vivo que mantienen su valor en una era de creciente fragmentación digital. Mientras otras formas de entretenimiento luchan por captar la atención de los consumidores, los grandes eventos deportivos siguen concentrando millones de espectadores en tiempo real.

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