Los países de Europa Occidental encabezan el "Growth Promise Indicators 2018 (GPI)" (Indicador de Estimaciones de Crecimiento), con los Países Bajos (Holanda) en el primer lugar, Suiza en el segundo, Luxemburgo en el tercero y Noruega en el quinto. Hong Kong, una jurisdicción agregada en el informe como comparable, ocupa el cuarto lugar, y Singapur, el séptimo (son los únicos países y jurisdicciones no europeos que llegaron a los 10 primeros puestos).
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A pesar del Brexit, el Reino Unido se mantiene sin cambios en el decimotercer puesto, justo detrás de Canadá, que escaló dos posiciones hasta el decimosegundo lugar tras realizar algunas mejoras institucionales y de infraestructura. Sin embargo, el Reino Unido ha implementado políticas como la Estrategia Industrial que le permitirán avanzar en el ranking.
El estudio demostró que la fortaleza institucional, que contempla el desempeño de los países en áreas como la efectividad del Gobierno, la calidad regulatoria y los derechos comerciales, es la categoría más importante entre los componentes del GPI. Los datos más recientes demuestran que un puntaje alto en fortaleza institucional no depende del nivel de ingresos del país, dado que países de ingresos bajos, como Ruanda y Bután, lograron puntajes más altos que otros países de mayores ingresos. Bill Michael, presidente de KPMG en el Reino Unido, concluyó que "debemos invertir en la fuerza de trabajo y enseñar habilidades adicionales a los trabajadores, ya que los avances tecnológicos comienzan a reescribir las reglas de la economía global".
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