18 de noviembre 2010 - 00:00

Los Pumas y un descanso para recuperar energías

La jornada libre que tuvieron ayer Los Pumas le vino bárbaro a Albacete para seguir recuperándose de su lesión. El segunda línea argentino reaparecería ante Francia y compartiría la cancha con Mariano Galarza.
La jornada libre que tuvieron ayer Los Pumas le vino bárbaro a Albacete para seguir recuperándose de su lesión. El segunda línea argentino reaparecería ante Francia y compartiría la cancha con Mariano Galarza.
Mientras continúa en plena evolución de su fractura en el dedo meñique del pie izquierdo y se entusiasma con estar entre los quince titulares para el test ante Francia, Patricio Albacete se detuvo un instante para hablar sobre el próximo rival, al que conoce como la palma de su mano.

El segunda línea del Stade Toulousain llegó a territorio galo en 2003, aunque un año antes había sido tentado por Biarritz. «Era muy joven para irme. Quería terminar mi carrera de contador y también disfrutar un tiempo más de mi país», recordó.

Proveniente de una familia bien posicionada económicamente, Albacete incursionó en el rugby a los 10 años, en el club Manuel Belgrano de Buenos Aires, donde jugó hasta los 22. «Jugué en primera división con mi hermano Gastón, que tiene diez años más que yo y que terminaba su carrera cuando yo estaba empezando la mía», rememoró, emocionado. Consciente de que tenía que irse para continuar mejorando, Albacete emigró al Colomiers francés tras el Mundial de Australia 2003. Allí permaneció hasta 2004, cuando fue contratado por el Pau, club con el que fue finalista del Challenge Europeo de 2005. Seducido por su talento, el Stade Toulousain lo adquirió en 2006. Y demostró (con creces) que el equipo del sur de Francia no se equivocó al contratarlo: fue decisivo en las conquistas de los títulos francés de 2008 y europeo de 2010.

Sin embargo, el contrato de Albacete con el Stade Toulousain vence esta temporada. Y si bien recibió propuestas de Racing Metro y de clubes ingleses, todo indica que no habrá inconvenientes para renovar el vínculo. «Es mi segunda casa, un país sublime y con una comida maravillosa», aseguró sobre su patria adoptiva. El antecedente del triunfo argentino que le garantizó el histórico tercer puesto en el Mundial de Francia 2007 aún lo conserva intacto el «Pato». «Es mi mejor recuerdo. Le demostramos al mundo que el rugby argentino existe», afirmó. El amistoso del sábado en Montpellier será un nuevo capítulo. «Seguramente buscarán cobrarse revancha de nuestra última victoria (NdR: 41-13 el 26 de junio). Con todos los argentinos que hay en el Top 14 (liga francesa), será algo especial», remarcó.

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