2 de julio 2013 - 00:00

Los resultados no acompañaron

Los Pumas en pleno entrenamiento en Estados Unidos preparándose para revertir una temporada que viene complicada.
Los Pumas en pleno entrenamiento en Estados Unidos preparándose para revertir una temporada que viene complicada.
Terminó un mes de junio de gran actividad internacional que no fue generosa con el rugby argentino. Cuatro seleccionados nacionales participaron de distintos eventos y los resultados, en su gran mayoría, no acompañaron.

Los cuatro equipo en cuestión fueron Los Pumas (su actuación ya fue analizada en esta columna), los Jaguares, Los Pumitas M20, mientras que los últimos en salir a la cancha fueron los del seven que en el Mundial en Moscú no pudieron desplegar su juego ganando dos de sus cinco partidos.

No fue un buen mes; eso está más que claro. En un año en que los beneficios del rugby de alto rendimiento que se implementa desde la UAR podrían haber mostrado resultados numéricos, lo que falló en tres de los cuatro equipos fue esencialmente el juego.

Los Pumitas fueron el equipo que mejor jugó en junio en el Mundial en Francia. Una competencia M20 que es cada vez más dura, volvió a poner a los jóvenes argentinos ante un nivel por encima del que pueden encontrar en el país o la región. No obstante esto, ganaron jugando bien contra Escocia (44-13), Samoa (28-16) y Australia (22-15), mientras que cayeron ajustadamente contra Gales (20-25) perdiendo así la chance de clasificar a semifinales) y en el partido por el quinto puesto no pudieron liquidar el partido y sobre el cierre dos tries franceses le dieron la victoria a los locales, más por errores argentinos que por el desempeño del equipo local.

El segundo equipo argentino -en nombre, ya que en esencia viajó un equipo de tercer orden- no tuvo un buen torneo en Rumania en la Nations Cup. Cayeron contra Emerging Italy (el segundo o tercer equipo italiano) por 26 a 2 y frente al local 30 a 8 para luego sí vencer a Rusia por 30-17 y evitar el cuarto puesto en el torneo anual que organiza el IRB.

Quedaba el seven nacional. Su preparación incluyó un viaje a Estados Unidos para su puesta a punto. El rugby de siete jugadores es muy tirano ya que en 14 minutos no se permite la duda o la equivocación. Después de un arranque positivo frente a Hong Kong (47-7) el golpe fue frente a un Portugal que en el circuito IRB Sevens había quedado cuatro puestos debajo del décimo lugar de Argentina. Fue un doloroso 12 a 17, seguido de un 12-14 contra Inglaterra, equipo que llegaría a la final.

Lejos de las finales, le ganaron a Estados Unidos 28 a 5 para luego quedar eliminados por Samoa 14 a 21. Pedirle al conjunto que estuviera a la altura del equipo que en el último Mundial perdió la final era demasiado. Varios de aquel equipo enseguida se sumaron a Los Pumas; difícilmente se vea a jugadores de este seven en el principal equipo nacional en el futuro cercano. Hoy el camino a Los Pumas no pasa por el seleccionado de seven como en años anteriores.

El mejor representativo argentino ya está trabajando en Estados Unidos preparándose para revertir una temporada que viene complicada desde los resultados. El objetivo deberá pasar por jugar ese buen rugby en el Rugby Championship que está ausente. Buscar triunfos contra los tres mejores del mundo es, hoy, utópico.

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