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Los subsidios, la espada de Damocles
El año pasado los subsidios sumaron más de $ 140.000 millones y para 2014 se estima que no bajarán de $ 200.000 millones, o sea, un incremento de casi un 43%. Según los datos del Presupuesto 2015, habría que ajustar el gasto en subsidios un 16%, mientras que los privados estiman que no será inferior al 50%.
Los subsidios económicos sufren por dos canales. En primer término, cada vez que se aplica un ajuste al tipo de cambio impacta, fundamentalmente, sobre las importaciones energéticas y, por ende, este mayor gasto corriente (de índole energético) requiere una mayor asistencia del Tesoro al sector privado. Pero además, al haber más inflación algunos subsidios retroalimentan del binomino precios-tarifas y precisan de mayores montos para cubrir los costos involucrados.
Intento
El problema de los subsidios se profundizó ante la opción que tomó el Gobierno de no tocar las tarifas. El año pasado se intentó algo, muy poco, en colectivos, gas y agua, que representan el 43% del total de subsidios. Se esperaba algo más en el rubro electricidad, que es el 25% del total mientras que resto, un 32%, corresponden a las empresas estatales como Aerolíneas, Télam, TV pública, Arsat, trenes y otros eléctricos (Nucleoeléctrica, Río Turbio, Yaciretá, etc.).
Este año, a pesar de los incrementos tarifarios implementados, los subsidios vuelven a crecer más del 40%. Por lo visto, sólo en el primer semestre, en el que los subsidios económicos crecieron casi un 80% frente al mismo período de 2013, se destaca el comportamiento de los vinculados con el gasto energético (Cammesa, ENARSA, Plan Gas), que sumaron casi $ 73.000 millones, lo que implica un incremento de más del 100%. En cuanto a los subsidios al Transporte (colectivos, trenes y subtes y Aerolíneas Argentinas) hubo un aumento del 53% alcanzando los $ 19.000 millones. Mientras que los vinculados a otras empresas públicas como AySA y ARSAT acusaron una caída del 2% a menos de $ 6.000 millones y los subsidios al agro, la industria y otros también se redujeron en un 4% a menos de $ 600 millones.
Está claro que lo que más empuja al alza el gasto son los subsidios a la energía.
Pero la magnitud del ajuste tarifario necesario para equilibrar las cuentas se distancia cada día más de cualquier plataforma electoral con ansias de triunfar en octubre 2015. Aunque la realidad impondrá alguna corrección. En electricidad, la tarifa cubre aproximadamente un 30% del costo de generación. En el caso del gas, un 38%.

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