Fue un evento poco memorable transmitido en vivo obviamente a través del sitio, con una realización bastante torpe en lo técnico y profesional eso a pesar de que la dirección estuvo a cargo del cineasta Spike Jonze- , pero con actuaciones de artistas masivos como Eminem y Lady Gaga. Los resultados a nivel rating no fueron tampoco memorables, al menos en un principio, dado que la transmisión en vivo de aquel evento fue seguida por una audiencia relativamente modesta, de unas 220 mil personas.
Claro que, como sucede con todo lo que se presenta en YouTube (especialmente lo que le interesa presentar a la subsidiaria de Google), pasado un poco más de un año, el video que registra el evento fue visitado por unos 53 millones de personas de todo el mundo.
Este nivel de audiencia provocó que el acontecimiento que había sido soslayado este año, tuviera una nueva edición, anunciada para marzo del 2015. Lo curioso es que a diferencia de este tipo de producciones, diseñadas para la autopromoción y la difusión de artistas, la segunda entrega de los YouTube Music Awards no será en vivo. En cambio, se tratará de un programa basado en distintos clips de los artistas premiados. Está claro que, dados los resultados de la primera entrega, YouTube capitaliza el hecho de que la gente puede entrar a ver el acontecimiento a lo largo de varios meses, por lo que no quiere volver a arriesgarse con un show en vivo que no logra la masividad esperada. En cambio, una producción para que permanezca online durante meses, conviene más, porque coincidrá con el lanzamiento del YouTube Music Key. Se trata de un servicio que durante seis meses ofrecerá 30 millones de canciones gratuitas pero con suscripcion obligatoria- para luego cobrar un cargo de 8 dólares al mes.
| Diego Curubeto |


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