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Los zapatazos a Bush, un negocio millonario
Muntazar al Zaidi
En Beirut, hay quien ha visto pasear gente con el calzado colgando del cinturón. En Cisjordania, un acaudalado palestino ofreció al periodista a su hija en matrimonio -sería un honor, aduce- y en el Líbano se dice que un conocido canal de televisión ya intenta contratar a Muntazar a cualquier precio: tanto, que prometió pagarle un sueldo por cada día que pase en prisión hasta que pueda incorporarse al puesto.
Los zapatos en cuestión podrían estar ya -al menos, eso se rumorea- en manos de subastadores. Pero el negocio no ha hecho más que empezar. Aunque no está clara la procedencia del calzado del joven iraquí, los responsables de Calzados Baydan, una empresa de Estambul, no tienen la más mínima duda de que vienen de su almacén.
«Llevamos produciendo este modelo específico, que yo diseñé personalmente, durante diez años, así que no me puedo equivocar de ninguna manera», explicaba el propietario del negocio, Ramazan Baydan, este fin de semana. «Soy zapatero, tiene que entenderlo», le insistía al periodista de The New York Times que lo localizó en Estambul.
Baydan ya contrató a cien trabajadores extra para hacer frente al aumento de la demanda, según explicó Serkan Trk, director de ventas de Calzados Baydan. «Entre el día del incidente y hoy hemos recibido 370.000 encargos», afirma, precisando que no se solían vender más de 15.000 pares del modelo al año.
Con semejante perspectiva, los 80 trabajadores empleados en la fábrica se quedan cortos. La mayor parte de los pedidos viene de Irak, donde mucha gente desea calzarse los zapatos Bush, como ha sido rebautizado un modelo antes catalogado como Ducati 271. Su ajustado precio de venta, unos 20 euros, ayuda a que puedan convertirse en una moda universal.
Pero parece que la difusión de los zapatos anti-Bush no quedará circunscrita a Cercano Oriente. Según Calzados Baydan, una firma británica ha pedido 95.000 pares y otra norteamericana ha solicitado el envío de 18.000. A Irak pronto llegará la última remesa, compuesta por 15.000 pares de zapatos. La única novedad que parece que implantará la empresa es la distribución de 5.000 carteles de promoción, con la frase «Adiós Bush, bienvenida democracia» en turco, inglés y árabe.


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