21 de noviembre 2011 - 00:00

Luchando por un sueño

Una muestra de lo que fue el partido. Cristian Chávez y Matías Cahais luchan para tratar de ganar la pelota. ¿Quién agarra a quién?
Una muestra de lo que fue el partido. Cristian Chávez y Matías Cahais luchan para tratar de ganar la pelota. ¿Quién agarra a quién?
Demostró ser un Boca «gasolero», que no quiere arriesgar nada y por eso, a pesar de que Racing terminó con nueve hombres, se conformó con un punto de local, en un partido que de ganarlo le hubiera asegurado la punta.

Era un duelo de invictos y los dos terminaron en esa condición, después de una lucha de 90 minutos, donde pelearon más de lo que jugaron y donde Boca fue superior, pero no pudo quebrar la resistencia de Sebastián Saja, que fue el mejor jugador de la cancha.

Este Boca se basa en una gran solidez defensiva y a partir de allí trata de ganar los partidos. Sin Riquelme pierde lucidez en el traslado de pelota, pero tiene muchas armas para desequilibrar, como el juego aéreo o los desbordes de Pablo Mouche por los dos costados.

Enfrente, Racing presentó un planteo agresivo, tratando de presionar en toda la cancha y abusando de los golpes cuando quedaba mal parado. Buscó con la movilidad de Gabriel Hauche y con Giovanni Moreno, que fue bien marcado aunque abusaron de la rudeza.

Así las cosas, Boca tuvo las mejores situaciones y pudo marcar con dos cabezazos del inoxidable Rolando Schiavi que salvó Saja, con un tiro de Chávez y otro de Mouche.

Racing agazapado, buscaba una situación para que Teófilo Gutiérrez marque, pero la única que tuvo clara, fue el penal de Insaurralde que Pitana no cobró y expulsó al delantero de Racing.

Fue una lucha cuerpo a cuerpo más que un partido de fútbol. Faltó imaginación y sobró testosterona, por lo que hubo mucho más roce que gambetas y pocas ideas.

Boca mereció ganar, pero no pudo resolver la forma de abrir a un rival con dos hombres menos (a los 4 del segundo tiempo se le fue la pierna a Pelletieri y se ganó la segunda amarilla). Racing, desde la actitud quiso ganar el partido tanto que nunca se refugió en su cancha, pero le faltaron ideas y armas para lograrlo.

El empate no les sirvió a ninguno de los dos, porque Boca ganando se ponía a 11 puntos de los segundos (a 9 de Lanús si le gana hoy a Arsenal) cuando faltan 12 y a Racing porque era la única oportunidad de acercarse.

Boca igual va a rumbo al título y sabe que es lucha a lucha. Sueño a sueño.