Brasilia - Luiz Inácio Lula da Silva elevó ayer a nivel internacional sus problemas con los tribunales y presentó una demanda ante la ONU, en la que se dice víctima de una "persecución judicial y política". Lula enfrenta desde 2015 graves acusaciones de corrupción por las que es objeto de diversos procesos que denunció como una "persecución política y judicial", que en su opinión se confirmó en marzo, cuando fue llevado por la fuerza a declarar en una comisaría. De acuerdo con su abogado, Lula "vio su privacidad invadida. Su teléfono, los de sus familiares y los de sus abogados fueron intervenidos. El contenido fue enviado a la prensa y todo eso contraría leyes internacionales".
Agencia EFE
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