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Macri juntó a rivales de campaña para foto contra inundaciones
Faltó Fernando de la Rúa -ayer cuando Mauricio Macri subió al palco a Enrique Olivera, Aníbal Ibarra y Jorge Telerman- para completar la lista de todos los jefes de Gobierno electos por los porteños.
«Esto fue posible gracias a que hubo continuidad en el esfuerzo y por eso están acá conmigo exjefes de Gobierno que participaron de la obra y tomaron decisiones en distintos momentos», dijo Macri y abrió una compuerta para el llenado del nuevo túnel aliviador del arroyo Maldonado, ayer en la costanera norte porteña.
«A uno le tocó hacer el plan hidráulico y transformarlo en ley, otros consiguieron el financiamiento, otros adjudicaron la obra y a nosotros nos tocó hacerla», explicó Macri y aseguró que «es un día histórico para Buenos Aires y para los vecinos de Palermo» y que la construcción consiste «en la obra hidráulica más importante de los últimos 100 años en la Ciudad.»
Los tres exmandatarios porteños aceptaron la invitación y compartieron el palco junto a Macri, en medio de la campaña electoral de la Ciudad hacia los comicios del 10 de julio próximo. Olivera, que se alejó de Elisa Carrió, no participa en las boletas electorales porteñas, pero en cambio Telerman intenta, con una lista propia, recuperar la silla que le ganó Macri, mientras Ibarra busca ser reelecto como legislador porteño en una colectora de la fórmula Daniel Filmus-Carlos Tomada.
El llamado «aliviador corto» que quedó en funcionamiento, nace en el barrio de Palermo y otro más extenso en Villa Santa Rita. Junto con tres conexiones y una descarga final los dos túneles llegan al Río de la Plata. Se trata de un nuevo entubamiento al ya existente del Maldonado para aumentar la contención de las aguas del arroyo que en total tiene 21,3 km, desde su nacimiento en el conurbano bonaerense. En la Ciudad, corre principalmente debajo de la avenida Juan B. Justo hasta la desembocadura en Punta Carrasco.
Pruebas previas
El túnel corto, de 4.561 metros y 6,9 metros de diámetro se terminó en septiembre del año pasado y recientemente se hicieron las pruebas de su funcionamiento, pero ayer se abrió la válvula. Según explicó el Gobierno porteño «mientras no haya precipitaciones, el agua permanecerá dentro del túnel, pero cuando comience a llover, por diferencia de presión el agua correrá por el emisario y desembocará en el Río de la Plata».
Prometen que aún con «la peor subida del río (por sudestada) de los últimos 100 años, ocurrida en 1940 cuando el nivel fue de 3,88 metros, el derivador encausaría inclusive un 30%» y que para 2012 estaría concluida la última etapa del proyecto para evitar inundaciones en la Ciudad a causa del desborde del arroyo.


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