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Macri piensa en nuevos impuestos para 2010
Mauricio Macri
Una de las ideas que busca imponer el Gobierno es subir al 1% la alícuota por sellos que paga el sector financiero y que en la Ciudad de Buenos Aires es algo más baja que en la provincia. Siempre sobre esas comparaciones habría otros rubros que podrían estar sujetos a cambios. Solamente con esa modificación, el Presupuesto contaría con $ 100 millones más en la base de $ 17 mil millones que se calcularon en el total de ingresos para 2009. Pero la decisión se conocerá en las próximas horas, especialmente cuando la oficina de Rentas a cargo de Carlos Walter termine de sintonizar con Hacienda.
Lo que busca, además, el Gobierno de Mauricio Macri es que finalmente en 2010 se comience con una valuación «casa por casa» que este año no se realizó, y con eso aumentaría el valor que pagan algunos propietarios, pero no la tasa. Para el Presupuesto 2009, Macri intentó imponer un sistema que mediante la escrituración se ajustaran las tasas inmobiliarias al valor de mercado de las propiedades, pero no obtuvo aprobación.
Ahora la situación es diferente. Sectores de la oposición ya le propusieron hacer correcciones tributarias. Por eso mañana, el titular de Presupuesto en la Legislatura porteña, Álvaro González, citó a la primera reunión de la Comisión que se encargará de estudiar una reforma impositiva.
Allí se comenzaría, inclusive, a comparar los impuestos que pagan los porteños con los que ingresan los bonaerenses en todas sus versiones, es decir, desde el Inmobiliario hasta Sellos e Ingresos Brutos, que es la parte mayor del Presupuesto de la Capital Federal.
Macri ya obtuvo permiso para endeudar al distrito por $ 1.900 millones, pero uno de los problemas mayores del Presupuesto actual es que se incluyó lo que algunos legisladores llaman «impuesto de fantasía». Fue cuando el Gobierno porteño aceptó incluir el impuesto a los juegos de azar y no renovar un convenio con Lotería Nacional -mediante el cual la Ciudad recibe algunos fondos de las apuestas (tragamonedas, casinos y billetes)- para recibir más dinero. Macri pensaba ampliar también el plazo de ese acuerdo, pero la Coalición Cívica lo criticó duramente, y la propia Gabriela Michetti le rechazaba el pacto. La Ciudad pelea por controlar los juegos de azar en su geografía, pero el control lo retiene el Gobierno nacional, a pesar de lo que impone la Constitución local. Por eso el tema es recurrente en la Justicia, y Macri no ha podido aplicar, ni cobrar, ese impuesto porque la actividad no está bajo su órbita. De ese modo, más de $ 700 millones anuales previstos no ingresaron este año.
El jefe de Gobierno viene anunciando que el Presupuesto no le alcanza para hacer obra pública, ha dejado varios proyectos en el camino, inclusive la extensión de los subterráneos.


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