18 de febrero 2010 - 00:00

Macri promete ahora más ayuda por inundaciones

Mauricio Macri ayer en una recorrida por las obras de construcción de un túnel aliviador del arroyo Maldonado, tras los inconvenientes que desató la última tormenta en la Ciudad de Buenos Aires.
Mauricio Macri ayer en una recorrida por las obras de construcción de un túnel aliviador del arroyo Maldonado, tras los inconvenientes que desató la última tormenta en la Ciudad de Buenos Aires.
Mauricio Macri se entregó ayer de lleno a la polémica en torno a la última inundación en la Ciudad de Buenos Aires, que ocurrió el lunes cuando aún el jefe porteño estaba de vacaciones. El mandatario suspendió la tradicional reunión semanal de gabinete que tenía prevista y prefirió la foto de una recorrida por las obras del segundo entubamiento del arroyo Maldonado, en la Costanera Norte porteña. Durante la visita repelió todas las críticas de la oposición que lo culparon del agua caída y alentó a los damnificados sobre un aumento de la reparación económica que se otorgará. Sin embargo, la ayuda sólo podrá ser modificada por ley y no alcanzaría a los vecinos que actualmente están reclamando (ver nota aparte). Además, Macri, junto al jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, fue a Edesur a reclamar por la falta de luz que aún ayer se mantenía en varios barrios porteños.

Entre otras críticas, el antimacrismo atacó el cuidado de los sumideros, como la recolección de residuos y también las capas de asfalto que, dicen, superan la altura de las veredas.

Para empezar, Macri responsabilizó a las previsiones del tiempo por no haber advertido el temporal que se desató sobre la Ciudad.

«No jugó a favor que no tuvimos el alerta meteorológico. En un solo día llovió lo que en todo el mes de febrero», se excusó el jefe de Gobierno porteño ante los micrófonos de movileros. Dijo entonces que si hubiera existido la advertencia «con dos o tres horas antes, algunas cosas se hubieran podido mitigar».

Luego anunció que la primera etapa de la megaobra con la cual se está construyendo un nuevo túnel aliviador del Maldonado, bajo el entubamiento existente, demorará un año. «El primer túnel estará terminado el año que viene y para el año 2012 estará terminado el otro tramo».

«Este Gobierno pasó a ejecutar el ochenta por ciento del plan de obras. Este Gobierno lo asumió como un deber porque sabemos del daño y la desesperación que genera la inundación», y consideró que habría que ajustar la ayuda económica que por ley se da a los inundados porque «está desactualizada».

La norma 1.575, que se sancionó en 2004, prevé un subsidio de hasta $ 5.000 por daños causados por las inundaciones, y Macri aseguró que sus legisladores porteños impulsarán una reforma para «ajustar un poco» esa ayuda.

También ayer, el ministro de Espacio Público, Diego Santilli, se reunió con comerciantes de la Ciudad que fueron afectados por el agua y allí reconoció que el subsidio no sería suficiente.

Por su parte, Macri consideró que hay que terminar con «un clásico porteño», como calificó a las inundaciones de la avenida Juan B. Justo, y justificó que «hay un plan hidráulico diseñado por gestiones anteriores, del cual se había implementado sólo el siete por ciento» y que su gestión «puso en marcha el ochenta por ciento».

De ese modo, el jefe de Gobierno contestó las críticas que la oposición hizo a su gestión durante su ausencia, cuando Santilli y el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, salieron a dar explicaciones sobre la tormenta y responsabilizaron a las administraciones anteriores por la carencia de obras para paliar los inconvenientes provocados por las lluvias.

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