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Macri, con récord en redes, cerró clamando a fiscales
Mauricio Macri ayer, en el Centro Asturiano de Vicente López, en la provincia de Buenos Aires, durante el cierre de su campaña. Gabriela Michetti, Guillermo Montenegro y María Eugenia Vidal, en primera fila.
El PRO comenzó temprano a repetir su convocatoria masiva a bajar una foto de Macri con la leyenda "yo lo voto" para replicar por Twitter, Facebook y otras vías virtuales. El propio candidato subió en su Facebook un mensaje diciendo que "dentro de tres horas, a las 17.00, todos los que están con el cambio y quieren apoyarnos están invitados a publicar en Facebook, Twitter e Instagram la foto de abajo que dice "Yo lo voto". Es nuestro acto de cierre de campaña en Internet, el cual necesita que vos participes".
Lo que le reportará en votos no es tangible, pero al menos el PRO consiguió que por varias horas el hashtag del PRO fuera trending topic en Argentina, el tema más citado. De todos modos, los macristas esperaban más, algo similar a una saturación que fuera impactante en la red.
Como sea, el PRO difundió que la convocatoria para viralizar el eslogan "tuvo un explosivo respaldo en las redes sociales con más de 80 mil tuits alrededor de las 17 y se convirtió en trend topic mundial y primero en Argentina" y aseguró que Macri "es el político más popular en Facebook. La semana última alcanzó los 2 millones de fans".
El cierre real lo tuvo por la tarde en el Centro Asturiano del partido bonaerense de Vicente López, donde es intendente Jorge Macri, junto a fiscales, tras varias actividades para conseguir voluntarios y darles instrucciones ante el temor que viene manifestando el jefe de Gobierno, sobre eventuales picardías en el cuarto oscuro que pudieran perjudicar sus chances. Comenzó cuando Daniel Scioli se despidió del escenario en el cierre de su campaña que realizó en Tecnópolis.
Macri, ante el auditorio de fiscales los instruyó para que estuvieran el domingo próximo a las siete de la mañana en las escuelas y no se retiraran hasta las diez de la noche, cuando estén completas las planillas de resultados a las cuales les deberán sacar una foto con el celular antes de retirarse.
"Ellos cierran en Tecnópolis pero no quieren la boleta única electrónica", ironizó el jefe de Gobierno y se quejó por el uso de las papeletas para la votación nacional. Al PRO le preocupa no poder cubrir la totalidad de las mesas, especialmente en la provincia de Buenos Aires, y durante todo el proceso de los comicios, de ahí la insistencia del propio candidato para asegurarse el control de los votos.
En ese sentido, además el PRO difundió números de teléfono para que los electores puedan pedir la boleta que lleva a Macri para llevarla directamente en el bolsillo al cuarto oscuro, una mecánica tradicional en otros sellos.
Así cerró el último acto de campaña hacia las PASO, donde abundó en promesas y apuntó críticas al Gobierno.
Junto al candidato estuvo su compañera de fórmula, Gabriela Michetti y la candidata a gobernadora María Eugenia Vidal, además de ministros y funcionarios porteños.
Hubo globos, claro, y también una caminata previa para conversar con los vecinos, mientras que el macrismo hizo, durante la jornada, actos alusivos aunque el día de tormenta no permitió todo lo planificado.
"Hoy estamos acá, esta sana rebeldía cruza a lo largo y ancho del país. Estamos dispuestos a luchar por el futuro que soñamos. Esos sueños necesitan ojos que los cuiden. Vamos a un método de votación arcaico y tramposo. Ellos saben que somos una mayoría que crece todos los días. No queremos más que el que gane la elección se crea el dueño del Estado", dijo el candidato en su discurso previo a la veda política.


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