25 de agosto 2017 - 23:05

Macri y el desafío de no tentarse con las buenas noticias antes de las PASO

• LA ECONOMÍA ESTÁ LLEGANDO A TIEMPO PARA LAS ELECCIONES
Marcha atrás de organismos de DD.HH. en acusación al Gobierno. Crecimiento que ahora se ve. La mano de Macri debe calmar al Senado.

JURA. Mauricio Macri, Carlos Vignolo, Emilio Monzó y Marcos Peña.
JURA. Mauricio Macri, Carlos Vignolo, Emilio Monzó y Marcos Peña.
Mauricio Macri no deja de pedirle a su círculo íntimo que evite festejar en público la racha de buenas noticias que llegan a la Casa Rosada. Es una medida sana para no desafiar a la suerte antes de las elecciones de octubre (a las que después de tanta confusión con los conteos de las PASO habrá que pasar a llamar "las definitivas") frente al electorado.

Esta semana Cambiemos pudovolver a contabilizar noticias positivas en temas clave: la economía, la relación con el peronismo no kirchnerista y, aunque parezca audaz en medio de la investigación por la desaparición de Santiago Maldonado, los derechos humanos. Todo eso sin contar el nuevo ritmo de conducción que Macri le viene dando a su Gobierno desde las PASO con los recambios, premios y castigos al mejor estilo peronista.

El Gobierno tuvo ayer una de las mejores noticias en materia económica que cualquier presidente pudiera pedir, mas en medio de un proceso electoral: el país está creciendo en 14 de los 15 sectores de la economía. Lo había adelantado Nicolás Dujovne y, de hecho, comenzaba a percibirse en la calle, pero el efecto llegó con retraso a los sectores mas necesitados. El resultado se conoció ayer por parte del INDEC: la actividad económica creció en junio un 4% interanual. Es el mayor ritmo que se haya registrado en los últimos dos años.

En materia de derechos humanos ayer hubo noticias extra. Después de la reunión del miércoles pasado donde Patricia Bullrich, Claudio Avruj y Germán Garavano fueron acusados por organizaciones de derechos humanos de no reconocer "la desaparición forzada" de Maldonado y hasta los comparó con Jorge Videla. Ese encuentro, en el que estaban presentes "Taty" Almeida y Estela de Carlotto, terminó de la peor manera con Bullrich, que poco antes había ofrecido un viaje conjunto a Esquel: la ministra abandonó el lugar.

Ayer hubo una contramarcha tras ese cruce que el Gobierno festejó en voz baja: Carlotto llamó por teléfono a Garavano para aclararle que ella no compartía esos calificativos sobre los funcionarios.

No fue un dato menor, mas cuando poco antes Patricia Bullrich se había cruzado por Twitter con Cristina de Kirchner como pocas veces se vio: "¿Por qué la ministra mintió al Senado de la Nación sobre la participación de Nocetti en el operativo donde desapareció Santiago?", preguntó la expresidente. "Sra. Ex Presidente: la única que le mintió a los argentinos durante 12 años fue Ud y sus secuaces", le respondió la ministro.

El radicalismo bramaba ayer por lo sucedido en la sesión del miércoles en el Senado donde Gabriela Michetti le bloqueó a dos senadores radicales, es decir de Cambiemos por si el macrismo no lo recuerda, la posibilidad de argumentar sobre cuestiones de privilegio. El accionar de la vicepresidente detonó una sentencia en un jefe de la UCR en el Congreso: "Están enamorados del temor", decía ayer. La definición tiene un destinatario directo: Miguel Pichetto. Es otro capítulo para el arte que debe poner Mauricio Macri para solucionar este tipo de entuertos dentro de Cambiemos y con el peronismo.

En medio de esa ola hay algunos replanteos que algunos se hacen en la Casa Rosada. Uno de ellos es sobre haber dejado de lado la agenda internacional del Presidente para privilegiar la campaña de octubre. No parece ser el estilo que quieren ver los votantes de Macri, que apoyan la gestión como prioridad de la política, tal como reza el leit motiv de campaña del propio oficialismo. Dicho esto convendría aconsejar al Presidente que viaje a Nueva York en la tercera semana de septiembre para hablar ante la Asamblea General de la ONU, un ambiente en el que él especialmente puede cosechar para la Argentina en múltiples bilaterales con mandatarios y que no delegue esa función en Gabriela Michetti, bajo el argumento de mantenerse cerca de la campaña. La decisión ya estaba tomada en la Rosada, pero hay nuevas ideas sobre el tema.

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