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Macri y gobernadores sellaron un ambicioso acuerdo fiscal
• SÓLO NO ADHIRIÓ SAN LUIS. PAX SE DESTRABÓ AYER, CON BONO PARA PROVINCIAS POR DESISTIR JUICIOS Y CAMBIOS EN JUBILACIONES
Tras tensa negociación contra reloj entre los caciques provinciales y la Casa Rosada, 23 mandatarios rubricaron con el Presidente el pacto, que debe ser validado ahora por las Legislaturas. Rogelio Frigerio, el motor del diálogo.
Presencias. Insfrán, Cornejo y Urtubey: lapiceras en la Casa Rosada.
El broche que destrabó las negociaciones llegó, contra reloj, ayer a la mañana, de la mano de una compensación para las provincias por desistir de juicios en la Corte por $340 mil millones -una exigencia para resolver la puja por el Fondo del Conurbano- y del compromiso de aplicar un retoque de menor impacto en la nueva fórmula de actualización de jubilaciones, reclamo de los mandatarios para esquivar el costo político de terminar avalando una medida de incómodo rebote social.
Para el primer rubro, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, anunció la emisión de un bono por $80 mil millones, a repartir entre todos los distritos que adhieran al acuerdo -menos el de Vidal-, a 11 años, con una tasa del 6% y que se repartirá según los índices de la coparticipación (ver página 6). Para el segundo, habrá ajustes trimestrales "por encima de la evolución de la inflación" (ver página 5).
Por de pronto, ayer sólo no estampó su adhesión el peronista sanluiseño Alberto Rodríguez Saá, negado a desistir de sus juicios y que continuará negociando. Por su parte, el socialista santafesino Miguel Lifschitz se sumó a último momento, luego de que el Gobierno pusiera por escrito su compromiso de saldar con Santa Fe antes del 31 de marzo el monto y la forma de pago de una deuda de coparticipación por $50 mil M, con sentencia firme.
El entendimiento con las provincias -que debe ahora ser avalado por las Legislaturas- es amplio (ver aparte) y mixtura desde la solución política a la puja por el Fondo del Conurbano hasta metas provinciales estrictas de reducción del gasto -que los mandatarios deberán intentar transmitir a los intendentes- y de baja de Ingresos Brutos y Sellos (ahora, más graduales), con cambios en el cálculo de jubilaciones, entre otros ejes.
Pero su firma obligó a un desgastante maratón de reuniones que incluyó una cumbre de Nación con los gobernadores de 8 horas el miércoles en el CFI y, ayer, de un doble cónclave en la Casa Rosada: por la mañana con Frigerio, lo que habilitó una nueva cumbre a las 13 con Macri, que derivó en la rúbrica del entendimiento. Algunos temas quedaron en el tintero y serán negociados en las próximas semanas, como la letra chica de la ley de responsabilidad fiscal para intendentes, y la reducción de tasas municipales.


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