7 de noviembre 2011 - 00:00

Macrismo impone hoy número para sumar puestos en Capital

En una sesión especialmente convocada para hoy a la media tarde, la Legislatura porteña completará, tras cerca de un año de demora, las vacantes de sus representantes en el Consejo de la Magistratura, lo que permitirá destrabar trámites y designaciones de jueces y fiscales (ver nota aparte). Pero además, la sesión significará la apertura de una serie de acuerdos entre partidos para lograr antes de la renovación de las bancas que se producirá el 10 de diciembre próximo, otras designaciones.

En el caso del Consejo, el macrismo demostrará que piensa hacer valer su número de diputados sin mayores generosidades. Por eso retendrá dos de los tres lugares que le corresponden al estamento legislativo en el organismo, a pesar que en su momento ilusionó a la Coalición Cívica con cederle una silla, pero tras el magro resultados de las elecciones locales y nacionales que obtuvieron Elisa Carrió y su tropa, es poco lo que ese bloque puede reclamar.

Así, el acuerdo dentro del kirchnerismo llevará al titular del PJ de la Ciudad de Buenos Aires, Juan Manuel Olmos a consagrarse como consejero, lo que lo obligará a renunciar al cargo partidario (ver nota aparte).

Injerencia

Dentro del macrismo ganó una pulseada el sector del radicalismo PRO, que responde al candidato a presidir Boca Junior, Daniel «Tano» Angelici y que en la Legislatura animan, entre otros, Martín Ocampo y Oscar Zago. El sector tiene injerencia en las designaciones relacionadas con la Justicia y en el Consejo nombrarán hoy a Sebastián De Stéfano. Así perdió la pulseada el legislador michettista Martín Borrelli, que finalmente ocuparía una oficina en el Ministerio de Seguridad y Justicia a partir de diciembre, cuando termina su mandato.

El segundo lugar en la terna de consejeros finalmente se definirá (salvo que hoy se vuelva a discutir en el PRO) para Laura Grindetti, la hija del ministro de Hacienda porteño. La abogada ya desempeña un cargo dentro del organismo, por eso, la otra candidata en pugna, la hija de la diputada Silvia Majdalani, Agustina Olivero, irá como suplente y se desempeñará dentro del Consejo como secretaria letrada. Luego, dentro de dos años, con la renuncia de Grindetti asumirá como consejera, Olivero. Al menos así lo planificó el PRO, decidiendo la socialización del cargo a la usanza del izquierdismo.

A la finalización del trámite de nombramiento de los consejeros, le seguirá ahora la pelea por los cargos en la Auditoría General porteña. Allí el PRO sí le reservaría una plaza a la Coalición Cívica, pero la pelea será con los postulantes de Proyecto Sur y los del filo kirchnerismo que buscan también un lugar en el organismo de control, donde el PRO ya se reservó tres de los siete lugares a repartir; dos serían para el kirchnerismo; uno para los solanistas y otro para la Coalición Cívica.

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