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Macron barrió a la ultraderecha y será el presidente de Francia
Con el 90% de los votos escrutados, obtenía el 64,84% frente al 35,16% de su rival, Marine Le Pen. Ella buscará liderar la oposición.

Por otra parte, la derrota condujo al Frente Nacional a una reforma que incluye hasta un cambio de nombre, algo que irritó al veterano Jean-Marie Le Pen, el fundador y padre de la candidata (ver aparte). Poco después del anuncio de su derrota, Marine propuso "una profunda transformación de nuestro movimiento". "Una nueva fuerza política es más necesaria que nunca para el futuro de nuestro país", adelantó la líder xenófoba, en afirmaciones que fueron confirmadas por otras autoridades por la agrupación.
"La amplia victoria de Emmanuel Macron demuestra que una gran mayoría de nuestros compatriotas decidieron reunirse en torno a los valores de la república, valorando los vínculos con la Unión Europea y la apertura de Francia en el mundo", afirmó Hollande entusiasmado sobre quien fuera su Ministro de Economía.
Asimismo, países de la Unión Europea, como Alemania y España, se mostraron aliviadas por esta victoria.
A partir de hoy comienza la "nueva era", una obra titánica de reconstrucción para el presidente Macron, que comienza con la batalla de elecciones legislativas del 11 y 18 de junio, que definirán el número de respaldos y oposiciones en el Parlamento, algo clave para gobernar y poner en práctica su ambicioso programa de reformas para Francia y Europa.
Aunque Le Pen, de 48 años, perdía por amplio margen, no es una derrota en toda regla para ella ni para su partido, que han convencido a entre el 33,9% y el 35% del electorado con promesas en contra de la inmigración y el euro. No sólo eso, sino que se hizo un hueco entre las principales fuerzas políticas del panorama nacional. "Estaré al frente del combate" de las elecciones legislativas de junio, donde espera superar con creces los dos diputados actuales con una campaña contra la UE, la globalización, los inmigrantes y las "élites" en un país corroído por el desempleo y enlutado por una ola de atentados yihadistas.
En apenas un año, Macron se abrió paso en un país en el que dos grandes partidos tradicionales de izquierda y derecha se alternaban en el poder desde hacía medio siglo. Se los llevó por delante en la primera vuelta con un programa europeísta y liberal en temas económicos y sociales.
| Agencias ANSA y AFP, |
y Ámbito Financiero


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