5 de mayo 2017 - 00:00

Macron llega como favorito excluyente al segundo turno

Los simpatizantes de Marine Le Pen jugaron una última y desesperada carta: le atribuyeron una cuenta en un paraíso fiscal. Pero todos los intentos parecen inútiles para la candidata de extrema derecha.

París - El liberal Emmanuel Macron y la ultraderechista Marine Le Pen, que se disputarán este domingo la presidencia de Francia en balotaje, reivindicaron ayer sus proyectos diametralmente opuestos en sus actos de cierre de campaña, tras el tenso debate televisado del miércoles a la noche.

La última encuesta -realizada por el Instituto Ifop-Fiducial para París Match, CNews y Sud-Radio- estiró ayer la ventaja del centrista al 61% contra un 39% de su rival del Frente Nacional.

El proeuropeo Macron eligió el sur del país, en concreto la localidad de Albi, próxima a Toulouse, y la eurófoba Le Pen intervino en su feudo electoral del norte, en la localidad de Ennemain.

"Lo vimos (el miércoles a la noche): el proyecto del Frente Nacional no propone nada al país", aseguró el candidato.

Le Pen, en tanto, juzgó que representa a "una mayoría silenciosa" e insistió en que cerrará las fronteras para controlar los flujos migratorios, impondrá tasas a las empresas francesas que deslocalicen sus operaciones y vendan esos productos en Francia y que negociará una Europa diferente, compuesta por "naciones soberanas".

"Estamos aquí, en la Francia eterna que adoramos, la misma que los salones parisinos y la élite desprecia", aseveró la candidata en Ennemain, una pequeña localidad de la Francia rural.

Macron, ministro de Economía del gobernante Partido Socialista (PS) entre 2014 y 2016 y favorito de los mercados financieros, apostó por "la cohesión social" y la lucha contra las injusticias como dos de sus principales ejes.

El candidato se refirió además al rumor que circuló en internet y del que se hizo eco Le Pen en el áspero debate televisivo, según el cual tiene una cuenta en el extranjero para evadir impuestos.

"Lo que debilita nuestras democracias es que todo se confunde, tanto las informaciones falsas como las verdades", lamentó Macron, quien presentó ayer una demanda por falsificación y difusión de documentos falsos destinados a influir en las elecciones.

El candidato, que a sus 39 años puede convertirse en el presidente más joven de la Quinta República, también hizo un guiño a los 7 millones de votantes del izquierdista Jean-Luc Mélenchon, eliminado en el primer turno del 23 de abril. "Hay que reconocer que Francia Insumisa (de Mélenchon) ha traído vitalidad democrática", destacó.

Los dos contendientes cerraron el capítulo de mítines, y reservarán la jornada de hoy a las últimas apariciones públicas antes de los comicios del 7 de mayo.

La posibilidad firme de una derrota de Le Pen ya genera ruidos en su partido, donde su propio padre, el racista Jean-Marie, la criticó ayer por haberse trabado en televisión en un debate "aburrido" e "incomprensible" para la mayoría de los espectadores. Eso, opinó, terminó beneficiando a Macron.

"Creo que su entorno le aconsejó que actuara así, con la esperanza de que hundiera o derrumbara psicológicamente a un hombre que no parece muy sólido", analizó Le Pen sobre el desempeño de Marine. La disputas políticas, dado el empeño de la mujer en despegar al FN de su tradicional talante antisemita, llevaron a padre e hija a cortar totalmente su relación hace varios meses.

Agencias EFE, AFP, y ANSA,

y Ámbito Financiero

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