4 de febrero 2016 - 00:00

Magistratura larga con pelea por jueces suplentes: test para el PRO

Germán Garavano y Ricardo Lorenzetti
Germán Garavano y Ricardo Lorenzetti
El Consejo de la Magistratura comenzará a discutir hoy sobre el régimen de subrogancias que debe regir las vacantes en el Poder Judicial. Será la primera ocasión en el año para que el macrismo siente su posición sobre un tema que es estructural y que le acarreó múltiples complicaciones al kirchnerismo en su fase final. Existen decenas de vacantes, varias de ellas en despachos sensibles, que suelen ser un premio codiciado para quienes las ocupan.

En noviembre de 2011 la Corte Suprema emitió un fallo que dio de baja la ley de subrogancias votada por el kirchnerismo. El núcleo de ese documento influirá sobre la resolución que el macrismo aspira a impulsar en el plenario extraordinario de hoy para regular las suplencias de jueces.

El fallo de la Corte, dado a conocer luego de un encuentro de Ricardo Lorenzetti con camaristas federales, suspendió parte de las subrogancias definidas por la gestión kirchnerista en la Magistratura y prolongó en el tiempo algunos casos puntuales. Uno de ellos es el del entonces juez platense Laureano Durán. La Corte se expidió a días del balotaje y Durán era el juez electoral en la provincia de Buenos Aires. Removerlo hubiera implicado que su lugar fuera ocupado por un magistrado que antes de asumir se había desempeñado como funcionario en la cartera de Justicia en la administración anterior.

El bloque referenciado en el Gobierno, que tiene mayoría simple en el cuerpo colegiado, buscará revisar caso por caso. Una modalidad que reviva inquinas entre los jueces porque aquellos referenciados en la corriente Justicia Legítima o en la lista Celeste temen ser desplazados por satélites cercanos a la actual conducción del gremio de magistrados.

El fallo cortesano insta a que sólo jueces con acuerdo del Senado estén en condiciones de cubrir vacantes. El macrismo lo seguirá porque gran parte de los subrogantes que pertenecen a agrupaciones identificadas con el kirchnerismo son secretarios actualmente al frente de juzgados.

Para tal fin contribuye el hecho de que el peronismo de la Magistratura se encuentra fuertemente fraccionado por lo tanto incapaz de coordinar acciones. Si el plenario aprueba la resolución que se ha conversado entre los despachos de Miguel Piedecasas y Germán Garavano, luego vendrá la etapa de impulsar concursos conflictivos, lo cual sería un remedio instantáneo al escenario actual de juzgados sin jueces. El primer tema a dirimir se relaciona con cuatro vacantes en la Casación Penal federal (aunque el juez Luis Cabral esté explorando la posibilidad de volver a subrogar allí aunque en instancia judicial le recordaron que su designación era ilegal).

La situación actual es posible porque Lorenzetti avaló la anulación de la ley de subrogantes pero fue cuidadoso de señalar que las suplencias se deciden en el organismo colegiado y no en las cámaras federales del interior que es lo que sus titulares más deseaban. En esas locaciones es típicos que las vacantes se repartes a partir de amiguismos e inquinas. En las próximas semanas el macrismo también pondrá a prueba el complejo entramado que ha desplegado en la Magistratura que incluye jueces, legisladores radicales y abogados que reportan a diferentes sectores. Los magistrados, por ejemplo, son contrarios a la idea de que los secretarios subroguen ya que aplican la visión más conservadora.

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