18 de enero 2016 - 00:00

Maíz: precios locales, en paridad con exportación

 En la semana pasada tuvimos la irrupción de tres informes importantes del USDA (Departamento de Agricultura de EE.UU.) para el mercado de granos que resultaron alcistas para soja y maíz, mientras que el trigo tuvo una de cal y una de arena. Esto generó una recuperación de los valores a nivel internacional, pero luego el contexto de debilidad financiera limitó las alzas.

Desandando los informes en cuestión, tuvimos el tradicional reporte de oferta y demanda mundial del USDA. La gran sorpresa fue un recorte en la producción de maíz y soja, en ambos casos de 1,4 millón de toneladas. Es curioso que esto pase en momentos donde esos guarismos deberían ser ya definitivos. Durante meses los analistas privados indicaban que los rendimientos reportados por el USDA eran muy elevados, pero cerrada la cosecha, se daban estos números por buenos. Sin embargo, los stocks finales bajaron en menor cantidad, porque el organismo norteamericano recortó también la demanda. Finalmente los stocks de maíz se incrementaron en 0,4 millón de toneladas y los de soja bajaron sólo 0,7 millón de toneladas.

Sorpresa

Llama la atención que el USDA siga recortando las exportaciones de EE.UU. en el contexto de la fortaleza de las compras por parte de China. Recordemos que en diciembre las importaciones de soja del país oriental fueran las segundas más grandes en la historia. Además los compromisos de exportación de EE.UU. siguen subiendo a paso veloz. Nuevamente esta semana superaron el millón de toneladas, cuestión que ya se está haciendo habitual.

El otro informe interesante fue el de stocks al 1 de diciembre. El mismo mostró 0,6 millón de toneladas menos de existencias que las esperadas por los analistas para el maíz, quedando en niveles similares a los que se registraban el año pasado. En el caso de la soja estuvieron levemente por debajo de lo esperado, pero 5 millones de toneladas más que el año pasado.

Finalmente el reporte de siembra de trigo de invierno mostró una caída de 1 millón de hectáreas sobre la estimación de los analistas privados, lo que muestra que los productores norteamericanos están reaccionando a la caída de precios de este grano. Sin embargo, luego se puso el foco en que de todas formas las existencias de trigo a nivel internacional son muy elevadas, y los precios volvieron a bajar.

Como decíamos antes, el problema también es el contexto en el cual se da todo esto. La Bolsa de China sigue debilitada, con la moneda mostrando mayor volatilidad. Esto está contagiándose a los mercados europeos, generando temor. Adicionalmente, el petróleo está cotizando todavía con debilidad, ya que a pesar de la caída de precios, los stocks en EE.UU. siguen subiendo.

En el plano local los precios del maíz se pusieron en paridad con los valores de exportación y deberían ser aprovechados, dado el contexto que estamos marcando. En el caso de la soja esto viene ocurriendo desde hace rato, y no vemos muchas razones para seguir reteniendo soja vieja, más que la posibilidad de que el tipo de cambio suba en el futuro cuando los importadores se pongan más agresivos. Sin embargo, hay mecanismos mucho más eficientes para lograr seguir en dólares que retener soja. Decimos esto porque cuando llegue la cosecha nueva, el "premio" de u$s 15 la tonelada que tiene hoy la soja vieja desaparecerá. El que sigue muy atrasado es el trigo, más allá de los problemas de calidad. Aquí sí sería conveniente seguir esperando.

(*) Profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

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