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Malcorra jugó otro round para la ONU ayer en Londres
Almagro endureció su postura y acusó ayer al embajador argentino en el organismo de demorar la discusión para la aplicación de la cláusula democrática contra Venezuela y así suspenderla de la OEA por las violaciones a derechos humanos que comete el Gobierno de Nicolás Maduro contra políticos opositores.
La posición argentina fue en principio, cuando Mauricio Macri asumió la presidencia, a favor de aplicar la cláusula democrática. Luego Malcorra flexibilizó esa posición y lo hizo aún mas evidente tras lanzar su candidatura a la ONU.
Está claro que no todo el cambio de posición puede asociarse con la campaña de Malcorra a la Secretaría General: sería imposible que no estuviera cumpliendo en esto órdenes de Macri y comprometiendo al país con una posición personal.
De hecho ayer Macri confirmó en parte la idea de que la Argentina cree que existen pasos previos para presionar a Maduro que la aplicación de la cláusula democrática. "Eso no va a destrabar el conflicto", dijo en un reportaje a medios. Mas tarde Marcos Peña lo siguió en ese camino intentando aclarar que "no ha habido ningún giro en la política" del país hacia Venezuela.
Mientras tanto Almagro brama contra el país: "Esto es serio. Juegos como este no deben jugarse. Estamos hablando de un país que enfrenta una situación grave y urgente".
The Guardian razonó ayer en Londres que el mundo cree que Macri está buscando apoyo para la candidatura de Malcorra a la ONU y por lo tanto tienta así un acuerdo con Venezuela.
The Telegraph, mientras tanto, le dio un giro impensado y un tanto novelado a la candidatura de Malcorra al asegurar que el Gobierno de Barack Obama la apoyará: "La canciller Susana Malcorra ha recibido el respaldo de alto nivel tanto de la Casa Blanca como de Susan Rice, asesora de Seguridad Nacional del presidente Obama", dice ese medio. Olvidan, quizás, que el caso Venezuela también se cuela en medio de esta discusión: Washington apoya hoy, ante todo, la aplicación de la cláusula democrática para suspender a Venezuela en la OEA como estrategia central para ese país.
Rubén Rabanal


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