- ámbito
- Edición Impresa
Malo: avanzan talibanes pese a récord de tropas de EE.UU.
Soldados de la Quinta Brigada caminan en Boldak, cerca de la frontera con Pakistán. Los talibanes llegan a posiciones a las que nunca habían llegado desde la invasión estadounidense en 2001.
El general Stanley McChrystal, quien dirige las tropas estadounidenses en Afganistán y la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), presentará en pocas semanas su evaluación estratégica de la situación en el país centroasiático. McChrystal afirmó en una entrevista con el Wall Street Journal que los talibanes «son un enemigo muy agresivo ahora mismo» y tomaron «impulso».
«Tenemos que frenar su ímpetu, frenar su iniciativa. Es una labor dura», señaló McChrystal, quien sustituyó en mayo al general David McKiernan y está en Afganistán desde junio.
El avance de los talibanes obligó a EE.UU. a cambiar su estrategia en ese país aumentando el número de tropas en áreas altamente pobladas, como en la sureña provincia afgana de Kandahar, donde se encuentran los principales feudos de la insurgencia.
Según explicó, los talibanes efectúan sofisticados atentados con un pequeño grupo de militantes muy armados, causando bajas entre las filas de las tropas estadounidenses. El mes pasado fallecieron 44 soldados en el país, una cifra récord, y 12 en lo que va del mes.
En este contexto, McChrystal advirtió de que la cifra de soldados que mueren en el conflicto, que se prolonga ya más de ocho años, se mantendrá alta durante los próximos meses.
Despliegue
En un esfuerzo para recuperar el control, el general desplegará algunas tropas que actualmente se encuentran en áreas poco pobladas a áreas con más ciudadanos afganos, mientras que algunos de los 4.000 soldados estadounidenses que aún deben desembarcar en el país serán destinados a Kandahar.
El Gobierno de EE.UU. está poniendo en marcha su nueva estrategia en Afganistán, que elevará el número de tropas estadounidenses a la cifra récord de 68.000 soldados a fines de año, más del doble de los 32.000 que tenía destacados en esa nación en 2008.
El antecesor de McChrystal había pedido 10.000 efectivos más, pero el general ahora al mando en Afganistán afirmó que aún no decidió solicitar más soldados. «Todavía estamos en ello», dijo en referencia a su revisión estratégica, que presentará en breve al Gobierno.
Conflicto costoso
El despliegue de tropas adicionales no será fácil de gestionar en la Casa Blanca, donde varios altos funcionarios afirmaron públicamente que por el momento no quieren enviar más soldados a Afganistán, un conflicto que cuesta a EE.UU. u$s 4.000 millones al mes, de acuerdo con The Wall Street Journal.
Además, el apoyo que los estadounidenses dan al conflicto de Afganistán cayó 9 puntos desde mayo, según una reciente encuesta publicada por CNN que indica que sólo el 41% de la población ve esta guerra con buenos ojos. En tanto, el 54% de los encuestados se opone a esta guerra.
El Gobierno de EE.UU. anunció en marzo una nueva estrategia para devolver la estabilidad a Afganistán, con el envío de soldados adicionales, personal para entrenar a las fuerzas y agentes policiales afganos y de empleados civiles con especialidades en agricultura, ingeniería y educación, entre otras, para mejorar la seguridad, las oportunidades y la Justicia en ese país. Por lo visto, el plan está en problemas.
Agencia EFE


Dejá tu comentario