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Malos augurios de un gurú: “lo peor está por venir”
«El año 2009 será doloroso, de recesión global y mayores presiones financieras, pérdidas y bancarrotas». Lo importante es quien lo dice: Nouriel Roubini.
un artículo publicado en su blog www. rgemonitor.com.
Este profesor de Economía de la Escuela de Negocios Stern de Nueva York anticipó en setiembre de 2006 la crisis de las hipotecas subprime, que se inició casi un año después, en julio de 2007. Luego, en marzo de 2008, el acierto vino por el lado de la necesidad de nacionalizar los bancos, predicción que se concretó hacia fines de año.
Es así que ahora, en una nueva declaración, vaticinó que «en los próximos meses las noticias macroeconómicas y los informes de ganancias de empresas alrededor del mundo serán mucho peor que lo que se espera, lo que presionará aún más a la baja a los precios en los activos».
A continuación, los principales puntos del artículo:
c Entonces, ¿qué nos espera en 2009? ¿Quedó lo peor detrás o está por venir? Para responder a estas preguntas debemos entender que el círculo vicioso de la contracción económica y el empeoramiento de las condiciones financieras están en pleno desarrollo.
c Estados Unidos va a experimentar su peor recesión en décadas; una profunda y prolongada contracción que durará alrededor de 24 meses hasta el final de 2009. Más aún, toda la economía global tendrá una contracción. Habrá recesión en la zona del euro, en Gran Bretaña, en la Europa continental, en Canadá, en Japón y en otras economías avanzadas. Hay también un riesgo de aterrizaje abrupto en las economías emergentes, ya que a través de los canales comerciales, financieros y de monedas se transmitirán los shocks reales y financieros.
c En las economías avanzadas, la recesión trajo a principios de 2008 los temores de la década del 70, de estanflación (una combinación de estancamiento económico con inflación). Pero con la caída de la demanda agregada por debajo de la oferta agregada, los mercados de bienes llevaron a una menor inflación al tiempo que el poder de fijar precios de las empresas se redujo. Además, con el aumento del desempleo se controlarán el costo laboral y el incremento salarial. Estos factores, combinados con la caída de los precios de los commodities, provocarán que la inflación en las economías avanzadas disminuya hacia un 1%, aumentando la preocupación de una deflación y no de una estanflación.
c La deflación es peligrosa cuando lleva a una trampa de liquidez: las tasas nominales no pueden caer por debajo de cero, entonces la política monetaria se vuelve inefectiva. La baja en los precios significa que el costo real del capital es alto y el valor nominal de las deudas aumenta, lo que lleva a futuras declinaciones en el consumo y en la inversión y, por lo tanto, pone en movimiento un círculo vicioso en el que los ingresos y los puestos de trabajo son aún más reducidos, por lo que se agrava la caída en la demanda y en los precios.
c Mientras la política monetaria tradicional se vuelve inefectiva, otras políticas no ortodoxas continuarán siendo puestas en práctica: rescate de inversores, instituciones financieras y prestamistas; masivas provisión de liquidez para bancos para alivianar la restricción de crédito o incluso acciones más radicales para reducir las tasas de largo plazo de los bonos del Gobierno y reducir el spread entre éstas y las del mercado.
c La crisis global actual fue provocada por el colapso de la burbuja inmobiliaria, pero no fue causada por ésta. El exceso de crédito norteamericano estaba en hipotecas de viviendas y de locales comerciales, en tarjetas de crédito, en préstamos para autos y para estudiantes. También había un exceso en los productos securitizados que convirtieron estas deudas a derivados tóxicos financieros, en préstamos a los gobiernos locales, en financiación de compra de activos apalancados que nunca debieron haber ocurrido, en bonos corporativos que ahora sufren pérdidas gigantes, y en el peligroso y no regulado mercado de seguros contra riesgo de default.
c Más aún, estas patologías no estaban confinadas a los Estados Unidos. Hubo burbujas inmobiliarias en muchos otros países, incentivadas por el excesivamente barato crédito que no reflejó los riesgos subyacentes. Hubo también una burbuja en los commodities y en los «hedge funds».
c Mientras el riesgo de un colapso total del sistema financiero fue reducido por las acciones del G-7 y de otras economías, siguen habiendo severas vulnerabilidades. La restricción del crédito empeorará; el desapalancamiento continuará, en tanto los «hedge funds» y otros actores apalancados sean forzados a vender sus acciones en mercados ilíquidos.


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