27 de abril 2012 - 00:00

Malvinas: cerró Londres ventas militares al país

El Gobierno británico endureció la normativa de las exportaciones destinadas a las Fuerzas Armadas de la Argentina en la estela de la reciente escalada de tensión entre los dos países por la soberanía de las Malvinas, según anunció ayer el ministro de Comercio, Vince

Cable
. Desde 1998, el Reino Unido prohibía exportar a la Argentina bienes que pudieran desarrollar las Fuerzas Armadas de ese país, pero autorizaba la venta de productos que mantuvieran su capacidad, lo que equivalía en la práctica a permitir la venta de piezas de mantenimiento.

Pero, en una declaración escrita al Parlamento, Cable anunció nuevas restricciones «con efecto inmediato».

«El Gobierno revisó esta reglamentación a la luz de recientes acciones por parte del Gobierno argentino destinadas a dañar los intereses económicos de los habitantes de las Malvinas», escribió Cable.

Las nuevas restricciones incluyen la no concesión de licencias de exportación para cualquier bien o tecnología de uso militar o de doble uso, militar y civil, destinado a las Fuerzas Armadas argentinas, «salvo en circunstancias excepcionales».

Las licencias de exportación existentes serán revisadas e invalidadas en caso de que incumplan la nueva normativa, que no afectará a las exportaciones que no estén destinadas a las Fuerzas Armadas, explicó Cameron.

«Estamos decididos a asegurarnos de que ningún producto de exportación o comercio británico tiene el potencial de ser utilizado por la Argentina para imponer un bloqueo económico a los habitantes de las Falklands o inhibir sus derechos legítimos a desarrollar su propia economía», agregó. Gran Bretaña usa el concepto de «bloqueo» para desacreditar

la posición argentina, pese a que no existe bloqueo alguno. La Argentina ha ofrecido formalmente esta semana un vuelo semanal directo entre Buenos Aires y Puerto Argentino servido por Aerolíneas Argentinas. Londres usa la palabra «bloqueo» para evocar otros bloqueos reales, como el de EE.UU. sobre Cuba, que es rechazado por muchos países.

El pasado 2 de abril, el primer ministro británico, David Cameron, que siempre ha rechazado cualquier diálogo, denunció un «acto de agresión» destinado, según él, a «robar la libertad» de los isleños.

Este anuncio supondrá la cancelación del comercio con el Ejército argentino que, según la oficina de Cable, en los últimos cinco años supuso 5,3 millones de dólares.

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