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Malvinas y Venezuela: doble juego de la Argentina el 23-J
Primer reclamo del Gobierno de Macri por la soberanía en las islas. Giro en la estrategia y apertura con Gran Bretaña. La canciller viaja con Bertone, Pinedo y Cobos.
DÚPLEX. Susana Malcorra presentará el 23 de junio a la ONU el reclamo por Malvinas. El mismo día la OEA tratará el caso Venezuela.
El mismo día, en Washington, el embajador Carlos Foradori, secretario de Relaciones Exteriores (en lugar de Malcorra) acudirá por Argentina, a la sesión del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) que tratará la situación de Venezuela y se votará si se aplica o no la Carta Democrática de la OEA a ése país.
El artículo 20 de la Carta habla de que cuando un Gobierno o un Estado se sale del camino democrático, el Consejo Permanente, a pedido de uno de sus miembros, puede actuar para obligar a ese Estado o ese Gobierno a que rectifique y de no hacerlo, puede ser suspendido de la Organización.
Las dos espadas argentinas en acción, las más relevantes del Palacio San Martín, muestran la prioridad de esos escenarios para el Gobierno de Macri.
Hay explicaciones sensibles del despliegue Malcorra-Foradori. Es que Rafael Ramírez, embajador venezolano, es el presidente del Comité de Descolonización -también llamado comité de los 24 o C 24-, y, además, es el representante permanente de Venezuela ante la OEA.
Ramírez fue ministro de Petróleo y presidente de la empresa PDVSA durante el Gobierno de Hugo Chávez y también canciller de Nicolás Maduro. En calidad de embajador venezolano ante la OEA criticó con dureza la intención de aplicar la Carta Democrática a su país que impulsa el secretario general del organismo, Luis Almagro. Hay más: en mayo pasado Ramírez encabezó en Managua un seminario preparatorio de los temas que se debatirán esta semana. El presidente del C 24 anunció que las actividades estaban orientadas a la difusión de los esfuerzos alcanzados por el comité en función de "permitir el derecho a la autodeterminación de los pueblos y mantener viva la necesidad de poner fin al colonialismo". Las dos puntas del conflicto acerca de la soberanía de Malvinas, que es una colonia (la posición argentina), y que se debe respetar el derecho a la autodeterminación (la postura de Gran Bretaña y los isleños). Lo que suceda en la sesión de la OEA sobre el caso Venezuela podría deslizar tensión no deseada cuando se trate la cuestión Malvinas en el Comité de los 24 dada la doble función de Ramírez en esos organismos internacionales.
Malcorra espera que la resolución del C 24 no se aparte de la letra habitual, que convoque al "diálogo" al Reino Unido para cumplir con la resolución 2065 de la ONU, que insta a las partes a negociar la ocupación británica en el archipiélago del Atlántico sur.


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