6 de febrero 2013 - 00:00

¡Mamma mía, qué triunfo!

El Olímpico de Roma fue testigo de un triunfo épico de Italia sobre Francia. Los tanos derrotaron por 23 a 18 a los galos y de esa forma dieron el gran golpe de la primera fecha. De la mano de los ítalo-argentinos Sergio Parisse y Martín Castrogiovanni, los azzurros jugaron un partido inteligente y se quedaron con el triunfo.

Con muchas ganas y orden, derrotaron a un equipo que deberá mejorar mucho si es que quiere estar a la altura de un candidato. Ahora Italia se verá las caras contra los escoceses el sábado en Murray-field, ya con el semblante de buscar otro triunfo que le permita seguir en la cima.

Por su parte, Inglaterra hizo lo suyo al vapulear a los escoceses por 38 a 18 sin brillar, pero con mucho juego táctico. De la mano de un certero Owen Farrel, La Rosa no tuvo problemas contra un rival entusiasta pero débil en el roce. Inglaterra casi que ni necesitó apretar el acelerador para quedarse con el partido. Ahora su rival será el entonado Irlanda, el domingo, en Dublín.

Justamente, Irlanda jugó uno de sus mejores partidos de los últimos tiempos, sobre todo en el primer tiempo, para doblegar a Gales por 30 a 22. El triunfo del Trébol tiene vital importancia ya que espera en su terreno a Inglaterra y a Francia, por lo que este triunfo cobra mayor importancia. Para Gales, fue otra decepción más que se suma a las muchas de estos últimos meses. Los Dragones podrán tener revancha este sábado en París frente a los franceses, en un partido clave para las aspiraciones de ambos. El que pierda, prácticamente se comienza a despedir del sueño de pelear el título.