23 de junio 2026 - 18:50

El BCRA registró su menor compra de dólares en casi cuatro meses y se quedó con apenas el 3% del volumen del mercado

La autoridad monetaria adquirió apenas u$s20 millones, en términos netos. En tanto, las reservas brutas bajaron u$s38 millones, mientras el dólar oficial y los financieros volvieron a mostrar presión alcista.

El BCRA tuvo la menor compra diaria en casi cuatro meses y las reservas volvieron a caer por el impacto del oro, mientras el dólar oficial y los financieros profundizaron la presión cambiaria.

El BCRA tuvo la menor compra diaria en casi cuatro meses y las reservas volvieron a caer por el impacto del oro, mientras el dólar oficial y los financieros profundizaron la presión cambiaria.

El Banco Central (BCRA) volvió a comprar dólares este martes 23 de junio, pero lo hizo con una intervención mínima frente al volumen operado en el mercado oficial. Así, la autoridad monetaria adquirió apenas u$s20 millones, el menor monto diario desde el 3 de marzo, y llevó el saldo comprador del mes a u$s1.176 millones.

La señal fue relevante porque confirmó la desaceleración del ritmo de acumulación. En lo que va de la semana, el BCRA compró u$s70 millones, mientras que en 2026 acumula adquisiciones netas por u$s10.923 millones. Sin embargo, el dato del día mostró una participación mucho más baja: la compra oficial representó apenas el 3% del volumen operado, que alcanzó u$s648 millones.

En tanto, las reservas internacionales brutas bajaron u$s38 millones y finalizaron en u$s47.469 millones. La caída estuvo explicada en buena medida por el impacto negativo del oro, que retrocedió 1,55% y habría restado cerca de u$s140 millones al valor contable de las tenencias del Central.

También pesaron los movimientos de las monedas que integran la canasta del DEG. El euro y la libra cayeron 0,42% frente al dólar, mientras que el yuan se depreció 0,24% y el yen tuvo una variación prácticamente neutra. Como las reservas se informan en dólares, estos cambios pueden generar variaciones contables aun cuando no haya movimientos de caja equivalentes.

De esta forma, la dinámica volvió a dejar una lectura incómoda para el mercado, donde el BCRA sigue comprando, pero cada vez con menor intensidad, y las reservas no logran consolidar una recuperación sostenida. El stock bruto quedó nuevamente por debajo de los u$s47.500 millones y acumula presión por valuación de activos, pagos y movimientos entre cuentas oficiales.

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Menores compras para no sumar presión al dólar

Desde Portfolio Personal Inversiones (PPI) interpretaron que la menor cadencia de compras también funciona como una señal indirecta de intervención para suavizar la suba del tipo de cambio. Según la sociedad de bolsa, el BCRA parece más relajado por haber sobrecumplido la meta de compras, pero al mismo tiempo busca no agregar demanda en un mercado donde hay mayor presión privada o menor oferta de divisas.

En este sentido, el contraste con mayo es fuerte. Desde PPI señalaron que las compras acumuladas de junio llegaron a u$s1.156 millones hasta la rueda previa, frente a los u$s1.840 millones que el Central llevaba adquiridos a la misma altura del mes pasado. Además, en junio el BCRA viene comprando una proporción menor del volumen operado, lejos de la participación cercana al 30% observada en abril y mayo.

La lectura de fondo es que la autoridad monetaria todavía acumula divisas, pero ya no puede hacerlo con la misma comodidad. Con menor liquidación del agro y mayor demanda de cobertura, el margen para comprar sin empujar al dólar se volvió más estrecho.

El dólar oficial volvió a subir y los financieros se aceleraron

En el frente cambiario, el dólar mayorista avanzó 0,68% y cerró en $1.471,5 para la venta. La suba volvió a mostrar presión sobre el tipo de cambio oficial, que en las últimas ruedas recuperó terreno y quedó más cerca de las proyecciones de corto plazo del mercado.

Aun así, la cotización sigue lejos del techo del esquema de bandas, ubicado en $1.742,24. La distancia contra el límite superior se redujo a 16,84%, todavía amplia, pero menor a la observada durante buena parte de mayo.

A su vez, la presión fue más marcada en los dólares alternativos. Así, el MEP subió 1,50% hasta $1.506,68, mientras que el contado con liquidación avanzó 1,90% y cerró en $1.558,18. En tanto, el dólar blue trepó 0,67% hasta $1.505, según un relevamiento de Ámbito en la city porteña. Con esos valores, la brecha entre el blue y el mayorista quedó en 2,28%.

Futuros y tasas reflejan más demanda de cobertura

La curva de futuros acompañó el movimiento del spot con subas generalizadas. Los contratos avanzaron en promedio 0,66%, con alzas de 0,51% en junio, 0,57% en julio, 0,66% en agosto y 0,70% en diciembre. Las tasas implícitas quedaron en 1,03% mensual para junio, equivalente a 12,40% anualizado, y en 1,66% para julio, o 19,91% anualizado.

El mercado de pesos también mostró ajustes. En este sentido, la TAMAR subió de 22,19% a 22,38%, mientras que la BADLAR avanzó de 20,69% a 20,88%. La recomposición de tasas empieza a ser una variable clave para sostener el atractivo del carry trade frente a un tipo de cambio que volvió a moverse con más velocidad.

El último REM dejó como referencia un dólar mayorista de $1.422 para junio, $1.447 para julio y $1.476 para agosto. Frente al cierre actual, el mayorista ya se ubica por encima de las estimaciones de junio y julio, y prácticamente en línea con la previsión de agosto. Para diciembre, el consenso mantiene una proyección de $1.658.

El Tesoro también compró divisas

Otro dato relevante surgió de los movimientos oficiales de compras de divisas. Según PPI, los datos monetarios confirmaron que el Tesoro adquirió u$s597 millones al BCRA el 17 de junio, la primera operación de este tipo en un mes. Con esa compra, la cuenta del Tesoro en el Central habría alcanzado u$s3.649 millones al 18 de junio.

La sociedad de bolsa estimó que, con una posible colocación adicional de AO28 por unos u$s350 millones, el Tesoro podría reunir cerca del 91% de los vencimientos del 9 de julio, estimados en u$s4.400 millones. Como contracara, esa operación afectó las reservas netas, que PPI ubicó en torno a u$s2.085 millones.

El desafío para el Gobierno será administrar tres frentes al mismo tiempo: sostener la acumulación de reservas, evitar que la menor oferta privada presione al dólar oficial y contener la demanda de cobertura en los financieros. La rueda dejó una señal clara: el BCRA todavía compra, pero el mercado empieza a exigir una administración más fina del equilibrio cambiario.

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