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Manejo del desafuero de Cristina calienta loteo de comisiones en Senado
El jefe justicialista, Miguel Pichetto, tiene un interbloque de 25 legisladores, uno más que Cambiemos, y podrá imponerse en la negociación con el presidente provisional, Federico Pinedo (PRO).
De reojo. Cristina de Kirchner cruzará dedos para que el PJ imponga su número y se quede con la comisión de Asuntos Constitucionales, donde corre el pedido de su desafuero. Los justicialistas mencionaron a fines de 2017 a Dalmacio Mera para ocupar la presidencia, mientras que Cambiemos buscará ubicar allí a la filosa Laura Rodríguez Machado, vice del bloque PRO.
Pese a que Cristina de Kirchner considera el pedido de desafuero como "una cuestión menor", ahora volverá a necesitar al justicialismo para evitar, por ejemplo, que este tema tome vuelo con el inicio de las sesiones ordinarias y se realicen rondas semanales de consultas sobre su expulsión del Congreso. Replicar lo mismo que hizo el Frente para la Victoria con la reforma política, una devolución de gentileza que anhela con furia la Casa Rosada y que además tapará los vaivenes de la gestión.
En el mientras tanto, hay comisiones que ya casi están fuera del foco de tensión por haber sido manejadas de manera correcta por opositores. Dos ejemplos se dan en la de Acuerdos -donde pasan los pliegos de jueces y embajadores, pese al vicioso gusto de Cambiemos de avalar algunos "en comisión", vía decreto- y la de Justicia y Asuntos Penales, donde continuarían los peronistas Rodolfo Urtubey (Salta) y Pedro Guastavino (Entre Ríos).
Autoridades
El miércoles 28, un día antes de la Asamblea Legislativa de apertura de sesiones ordinarias -discurso presidencial incluido-, los senadores realizarán la reunión preparatoria, según confiaron desde esa cámara a este diario. Allí, el único cargo que será ratificado por ahora es el del presidente provisional, es decir, el de Pinedo.
Con la partida del santiagueño Gerardo Zamora a la gobernación, el peronismo impulsará a uno de su tropa para ocupar ese casillero. Cambiemos, en tanto, pretenderá mantener la vicesegunda que estuvo en manos del radical Juan Carlos Marino (La Pampa).
En el tercer escalón, el kirchnerismo hará pie: con el recambio legislativo del 10-D, el interbloque Federal quedó con un senador menos que los camporistas -siete contra ocho- y deberá cederle la butaca de la vice segunda que piloteaba Carlos Reutemann (Santa Fe). La semana pasada, los puntanos Adolfo Rodríguez Saá y María Eugenia Catalfamo abandonaron el peronismo disidente y despejaron aún más ese camino. De esta manera, Cristina podría ser autoridad de la cámara.

