22 de mayo 2015 - 00:00

Maratónica negociación con los aceiteros para frenar huelga y protesta

Las negociaciones entre la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso y las cámaras que nuclean a los empresarios aceiteros seguían ayer en suspenso, luego de más de 6 horas de reunión en el Ministerio de Trabajo. En un nuevo encuentro entre las partes, el gremio aceitero señaló que recibió presiones para que se cerrara la negociación. Así lo señaló en diálogo con este diario Adrián Dávalos, secretario gremial de la Federación, quien participó ayer de la reunión en la cartera a cargo de Carlos Tomada. El paro afecta directamente a Cargill y a Dreyfus, que tienen plantas procesadoras y terminales en los puertos de Alvear y Lagos, en el sur de Rosario.

Luego de 18 días de paro, Dávalos descartó que se dé un faltante de aceites en los supermercados. "Es mentira que no haya stock. El paro no afecta a todas las aceiteras: hay tres que no están dentro de la Federación que no sólo envasan sus productos si no que, además, lo hacen por las otras también", aseguró.

"Lo que pasa es que las demás empresas en solidaridad se suman dejando de comprar soja. Es una forma de presionar", dijo a Reuters un operador de Rosario que pidió no revelar su identidad. Agregó que en la sesión de ayer solamente la firma Archer Daniels Midland (ADM) estaba comprando soja disponible.

Según una nota publicada en el portal especializado Valor Soja, en una semana y media, si no se soluciona el conflicto gremial aceitero, se complicará aún más la situación de la cadena de pagos agrícola por suspensión de cupos e industrias inactivas. Las industrias de Molinos Río de la Plata en Rosario (Santa Clara); Cargill en Punta Alvear; LDC Commodities en Gral. Lagos y Bunge en San Jerónimo y Ramallo siguen inactivas por el paro de la Federación de Trabajadores del Complejo Oleaginoso, detalló.

Trabajadores de ese gremio, junto a otros de la CGT San Lorenzo, bloquearon el lunes pasado el acceso de camiones de granos en el sur de Rosario, avivando temores a que la situación pudiera agravarse. "La disputa está fuera de control y ha derivado en la imposibilidad de concretar entregas de granos de productores en plena época de cosecha, generando enormes problemas logísticos, que disparan costos", sostuvo la Bolsa de Comercio de Rosario en un comunicado en el que califica de gravísimas las consecuencias del paro.

La Bolsa de Rosario cerró ayer con mínimos negocios de soja, por cuarto día consecutivo, ya que la mayoría de los procesadores y exportadores dejó de comprar la oleaginosa ante el paro de los obreros aceiteros. "Ante la dificultad para la descarga de granos generando incertidumbre en la cadena de pago, la rueda local se desarrolló en un clima de preocupación y escaso animo de realizar operaciones comerciales", sostuvo Guillermo Rossi, analista de la Bolsa de Rosario.

Según el gremio, seis reuniones previas terminaron sin acercarse a un acuerdo. El sindicato pide un incremento del 42%, muy por encima del 27% que consiguieron en promedio los principales gremios esta semana. Según argumentan, "el Convenio Colectivo de Trabajo 420/05 se encuentra vencido desde el 31 de marzo", y solicitan una actualización salarial para la categoría inferior del 42,2%, al pasar de los $ 10.500 a $ 14.931.

Sin embargo, el reclamo salarial del 42,2% es sólo para un 20% de los trabajadores (que están en la categoría más baja); para los de las más altas el pedido llega al 48%, cuando la inflación esperada para este año oscila entre un 20% y un 30% (según consultoras privadas).

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