10 de septiembre 2009 - 00:00

Marcha atrás del impuestazo para los electrónicos

El santacruceño Nicolás Fernández y el rionegrino Miguel Pichetto ayer, cuando votaban en el Senado. No los ayudó el quórum.
El santacruceño Nicolás Fernández y el rionegrino Miguel Pichetto ayer, cuando votaban en el Senado. No los ayudó el quórum.
El Senado decidió ayer no convalidar la modificación que se introdujo en Diputados al proyecto de protección de la industria de electrónicos en Tierra del Fuego y que beneficiaría a una de las fabricantes de acondicionadores de aire. Ese proyecto incrementa el pago de impuestos internos e IVA para todos los productos, salvo notebooks y netbooks, que se fabriquen en el resto del país o se importen. Y en Diputados se decidió elevar el límite de frigorías a partir del cual se deben comenzar a tributar los nuevos impuestos. Los senadores votaron ayer devolver el proyecto a la Comisión de Presupuesto y Hacienda y no aprobarlo en el recinto para dar marcha atrás con el polémico cambio que generó un escándalo en Diputados y un cruce aún sin solución entre el Congreso y Débora Giorgi, la ministra de la Producción. Así, la ley, una vez votada por el Senado, deberá volver a la Cámara baja.

Pero en Diputados, donde se inició el escándalo cuando el kirchnerista Gustavo Marconatto, alegando un pedido de Giorgi, elevó a 36.000 frigorías por equipo el límite para comenzar a pagar impuestos internos (lo que deja exentos a todos los equipos familiares y parte de los comerciales), no prima la misma idea que en el Senado.

Marconatto, que dará las explicaciones en el recinto, insiste en que recibió órdenes de Giorgi para hacer ese cambio, mientras que la ministra, por su lado, lo niega. Y el bloque que dirige Agustín Rossi está dispuesto a defender la posición del presidente de Presupuesto y Hacienda. Eso significa que cuando el proyecto vuelve a Diputados, el oficialismo insistirá con la sanción original en contra de lo debatido en el Senado y de la postura de Giorgi en este tema. Es una cuestión de honor sobre que la que navega una posible denuncia de corrupción seria. Y en este punto el kirchnerismo de Diputados apoya la versión de Marconatto. La diferencia entre ambas posiciones no será política, al fin, sino económica, ya que el impacto de esos impuestos en el precio de los productos lo pagarán los consumidores sin importar quiénes fueron los protagonistas.

La decisión de ayer del Senado implica devolver la iniciativa a la comisión para que se le introduzcan reformas sobre todo en el punto vinculado a los acondicionadores de aire. Pero ya estudian otras reformas a ese proyecto que resisten las provincias porque creen que sólo benefician a Tierra del Fuego. Por su parte, los senadores y diputados fueguinos son hoy imprescindibles como aliados para el Gobierno no sólo para la votación de la ley de medios, sino también para todo el paquete de prórrogas impositivas y el Presupuesto 2010 que el Gobierno quiere aprobar antes del 10 de diciembre.

Si bien el kirchnerismo contaba ayer con los votos necesarios para aprobar la ley, no logró reunir el quórum necesario para habilitar la sesión, ante la ausencia de la oposición. Los senadores del radicalismo, el Interbloque Federal y algunos de los monobloques decidieron no bajar al recinto y al oficialismo le faltaron nueve senadores, cuatro por enfermedad, y por eso no pudieron tratar la iniciativa.

Así, antes de que se levantara la sesión, el presidente del bloque kirchnerista, Miguel Pichetto, pidió una nueva convocatoria para el jueves de la semana próxima. Y si bien protestó por la ausencia de opositores, reconoció que el tema será nuevamente analizado «para volver a convocar a los funcionarios del área de producción e industria». En realidad, la pretensión oculta de los kirchneristas del Senado es que Giorgi en persona aclare la situación en la Comisión de Presupuesto y Hacienda, ratificando o desmintiendo que llamó por teléfono a Marconatto para pedirle la modificación en el articulado que desató la polémica.

En un salón contiguo al recinto, la gobernadora fueguina, Fabiana Ríos, se quejaba: «Es lamentable que los enojos personales estén por encima de los intereses del pueblo».

El proyecto eleva los impuestos internos y aumenta el IVA del 10,5% al 21% a los productos electrónicos importados, para favorecer la producción de ese sector industrial radicado en Tierra del Fuego.

Dejá tu comentario