15 de septiembre 2016 - 00:00

Martín Bianchi, un esquiador todoterreno

Se retiró como profesional en 2008, ayer participó del esquí de fondo y finalizó segundo. A los 35, el fueguino sigue disfrutando de las pistas, enseñando y con su familia.

Martín Bianchi, un esquiador todoterreno
 La competencia de esquí nórdico, en su versión de fondo, recién termina en el complejo de Caviahue y, lejos de exhibirse cansado por los 7,5 kilómetros recorridos a casi 2.000 metros sobre el nivel del mar, su cuerpo sólo exuda alegría, satisfacción. Pese a su vasta experiencia en diferentes pistas (participó en campeonatos mundiales Juniors, Seniors y Juegos Olímpicos), las que comenzó a recorrer a los 9 años de la mano de su padre, para Martín Bianchi estos primeros Juegos Argentinos de Invierno que se desarrollan en Neuquén tienen un gran valor tanto deportivo como emocional. A los 35 años, este esquiador fueguino también se desempeña como profesor de Educación Física, como técnico en Turismo y como preparador de jóvenes atletas en su provincia.

Se alejó de la actividad profesional en 2008, tras participar en los Juegos Olímpicos de Invierno de Turín 2006, para poder abocarse de lleno a su familia y a sus otros trabajos. Ayer volvió a rememorar algunas de sus vivencias en la pista neuquina, en la que se subió al podio, en el segundo lugar, detrás de su comprovinciano Matías Zuloaga y por delante de otro coterráneo, Federico Ciccero. "En 2008 participé de la Marcha Blanca, mi última carrera, en la que un atleta estadounidense perdió su estabilidad, se cayó y decidí ayudarlo y llegar juntos a la definición. Trascartón, un veedor del COA presentó el caso para premio al fair play del año y me lo terminaron entregando todos los deportistas que participaron en Pekín. Fue el logro más importante de mi carrera y decidí retirarme", recordó. Y agregó: "En ese momento nuestra actividad era profesional pero no estaba rentada, lo que implicaba una limitación. Recién con la creación del ENARD en 2009, un año después de mi retiro, empezó a pagarse".

Hoy, desde su rol de entrenador, Bianchi celebra el apoyo del Estado a los jóvenes que están dando sus primeros pasos. "Es una apuesta importante de la Secretaría de Deporte y del ENARD apoyando a quienes lo necesitan, otorgándoles la posibilidad a los más chicos de foguearse y de hacer sus primeras armas en estos torneos, que nos une, nos junta y nos hace más fuertes porque no es lo mismo este marco a que nos vayan a ver individualmente, siendo tres o cuatro esquiando. Incluso para la gente es mucho más interesante para ver", analizó.

Bianchi es padre de tres hijos, a quienes les inculca desde chicos su amor por el esquí de fondo. "Lo tomamos como una salida familiar. Las técnicas son muy similares a las de caminar, por lo que con un instructor que te diga cómo moverte alcanza. En lo personal, lo hago para mantenerme saludable con algo que tanto disfruto. Hoy no estoy en condiciones de competir en el más alto nivel porque debería viajar a Europa y tendría que alejarme de mi familia mucho tiempo". Por último, el esquiador fueguino aconseja a quienes dudan: "Se lo recomiendo a la gente que le gusta exigirse sin dañar su cuerpo y que además te da la posibilidad de conectarte con la naturaleza, de inmiscuirte con el medio".

Enviado especial a Caviahue

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