20 de agosto 2009 - 00:00

Más bancas: tema desembarca en el diálogo político

José María Díaz Bancalari
José María Díaz Bancalari
El pedido del PJ bonaerense para que se rediscuta la representatividad, en cantidad de diputados, de las provincias en el Congreso nacional, congelada desde 1983, desembarcará en el diálogo político que convoca, a través de Florencio Randazzo, el Gobierno nacional.

El planteo, hecho el martes por la noche por el diputado José María Díaz Bancalari en la reunión del Consejo del PJ, será incorporado a la agenda de la reforma política cuando la comitida del peronismo se reúna, la semana que viene o la siguiente, con el ministro del Interior.

El Gobierno acepta que existe una distorsión en el nivel de representatividad, dado por la cifra de escaños que corresponde a cada provincia, y que hay una deuda pendiente porque la Constitución impone que eso se debe actualizar con cada censo.

Esa referencia remite al artículo 45 de la carta magna donde se fija un criterio general de reparto aunque la conformación actual, con 257 diputados en total, tiene su origen en el decreto-ley 22.847, dictado durante el Proceso, que dispuso cuántas bancas correspondía a cada provincia.

Díaz Bancalari expuso, en paralelo, que además de la falta de actualización en función de los censos, también existe una clara «inequidad» respecto a la cantidad de votos que se necesitan para obtener un diputado en Buenos Aires y un legislador en provincias más chicas.

Un ejemplo: un diputado por la Capital necesita siete veces más de votos que un diputado por Tierra del Fuego. En parte, eso responde al decreto-ley que estableció, además, que ninguna provincia podía tener menos de 5 bancas en la Cámara baja nacional.

Con ese argumento, Díaz Bancalari estimó que a la provincia le correspondería tener «entre 20 y 30 diputados más que los que tiene en la actualidad», que son 70.

Para «aggionar» ese reparto es necesario una ley y el PJ bonaerense que preside Alberto Balestrini comenzó a trabajar sobre los fundamentos para presentar un proyecto en esa dirección.

De todos modos, la ampliación de bancas no alcanzaría sólo a Buenos Aires. Existe, por ejemplo, una desigualdad entre Capital Federal y las provincias de Córdoba y Santa Fe. Las tres tienen un número similar de habitantes -el parámetro que dispone la Constitución para distribuir bancas- pero hay 25 diputados porteños, 18 cordobeses y 19 santafesinos.

Algunos estudios sobre el sistema de representación, donde aparecen posturas que en vez de incrementar la cantidad de diputados proponen reducir el número, calcularon que con el reparto actual, luego del incremento poblacional, la Cámara de Diputados debería tener 294 representantes en vez de los 257 que tiene ahora.

Otras visiones, que cuestionan la eficiencia del poder Legislativo, recomiendan modificar la base de representación -fijada por el decreto-ley del 83- que sostiene que debe haber un diputado cada 161.000 habitantes o fracción no menor a 80.500. En promedio, según el Censo de 2001, en la Argentina, hay un diputado cada 142 mil habitantes.

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