26 de mayo 2015 - 00:00

Más sorpresa en España: partidos emergentes condicionan alianzas

Manuela Carmena, candidata a la Alcaldía madrileña por una alianza de izquierda que incluye a Podemos, se mostró confiada ayer en lograr el imprescindible apoyo del socialismo para lograr mayoría.
Manuela Carmena, candidata a la Alcaldía madrileña por una alianza de izquierda que incluye a Podemos, se mostró confiada ayer en lograr el imprescindible apoyo del socialismo para lograr mayoría.
Madrid - El sistema político español seguía ayer conmocionado por los resultados de las elecciones autonómicas y municipales del domingo, mientras que los partidos emergentes Podemos (izquierda) y Ciudadanos (liberal) ponían duras condiciones para formar alianzas regionales de Gobierno.

Los resultados de los comicios dibujaron un escenario inédito para España, acostumbrada a más de 30 años de bipartidismo, con instituciones más fragmentadas que nunca en las que las fuerzas tradicionales, el gobernante Partido Popular (PP) y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), perdieron poder, y los nuevos, Podemos (surgido del movimiento de los "indignados") y Ciudadanos (creado en respuesta al nacionalismo catalán) surgieron con fuerza.

"Somos muy conscientes de que la próxima legislatura será la del diálogo y la de los acuerdos", dijo públicamente el jefe de campaña de los conservadores, Carlos Floriano.

Por su parte, Pedro Sánchez, líder del PSOE, anunció que llamará al secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, y al de Ciudadanos, Albert Rivera, para liderar el "cambio progresista hacia la izquierda que quiere la sociedad española".

Pero los partidos emergentes, que capitalizaron el descrédito de los ciudadanos a los partidos históricos y que desplazaron a otros como Izquierda Unida (IU), hasta el domingo tercera fuerza a nivel nacional, o el centrista UPyD, sorprendieron a las fuerzas tradicionales poniendo duras condiciones para cerrar alianzas.

"Quien se quiera entender con nosotros tendrá que dar un giro de 180 grados", adelantó Iglesias, cuya formación ya impuso en la región de Andalucía (sur) severas condiciones al PSOE para apoyar la investidura de su candidata tras las elecciones celebradas el 22 de marzo, que aún sigue bloqueada. "Tenemos la mano tendida, pero quien quiera entenderse con nosotros tiene que asumir que hay que hacer políticas distintas a las que se hicieron hasta ahora", afirmó.

Rivera, que como líder de la tercera fuerza municipal podría facilitar la gobernabilidad del PP en ayuntamientos y regiones, recordó que no formará parte de Ejecutivos que no pueda encabezar. Exigió, además, el cumplimiento de un decálogo anticorrupción que incluye elecciones primarias para elegir a los candidatos, condición que el partido de Mariano Rajoy no cumple. "Se acabaron las mayorías absolutas prepotentes, se acabó ignorar a la oposición", subrayó el líder de Ciudadanos.

Podemos fue el triunfador del domingo, y sus candidaturas municipales, integradas también por otros partidos de izquierda, arrasaron en ciudades como Barcelona, donde la activista Ada Colau se pondrá al frente del ayuntamiento, y en Madrid, donde una coalición con los socialistas podría arrebatar al PP de Rajoy la capital del país tras 24 años de control conservador (ver nota aparte).

Ayer, Manuela Carmena, candidata de Ahora Madrid -la plataforma apoyada por Podemos-, se declaró segura de que será la próxima alcaldesa con apoyo socialista.

"¿Será usted la próxima alcaldesa de Madrid?", le preguntó una periodista. "Sí, dijo ella. "Lo más difícil ya está hecho", agregó, y contó que había hablado durante la mañana con el cabeza de lista del PSOE, Antonio Miguel Carmona. El socialista afirmó que "comienza un tiempo político distinto".

Este escenario se puede extrapolar a seis de las regiones españolas en las que el PP obtuvo el mayor número de votos, pero no la mayoría absoluta. El partido conservador gobernará en ellas siempre que no surja una alternativa y el resto de partidos le permita hacerlo.

Agencias DPA y AFP,

y Ámbito Financiero

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