Massa seduce al petrolero Pereyra y suma otros gremios

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Sergio Massa ampliará esta semana su base de sustentación sindical. El miércoles se reunirá con gremios del transporte alineados con la CGT oficialista y sumará a su espacio, de mínima, a los maquinistas de La Fraternidad y a los colectiveros de UTA, como anticipó la semana pasada este diario. Pero el intendente de Tigre también avanzó en negociaciones con el petrolero patagónico Guillermo Pereyra, quien en las primarias se quedó con la primera candidatura a senador por el Movimiento Popular Neuquino de esa provincia. El dirigente es el número dos de Hugo Moyano en la CGT opositora.

El líder del Frente Renovador convocó a los gremios que integran la Unión General de Asociaciones Sindicales de Trabajadores del Transporte (UGATT) para el miércoles a las 18 a una reunión en principio pautada para las 18 en Escobar. Se trata del agrupamiento sindical que responde a la CGT de Antonio Caló y que se montó como estructura paralela de la Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT), de Moyano.

Aunque el encuentro tiene como excusa un debate sobre los proyectos de Massa ligados al transporte, el intendente de Tigre se llevará de ahí respaldos para su proyecto político que se agilizaron tras su victoria en las primarias. Serán los casos de Omar Maturano y de Roberto Fernández, jefes respectivamente de La Fraternidad y de la UTA, quienes en los últimos meses entraron en colisión con el Gobierno y perdieron el apoyo de sus colegas de la CGT oficialista.

Maturano, además, cuenta con una relación de varios años con Massa, que fortaleció la inclusión en el entorno del intendente de Julio César Zamora (fue el reemplazante al frente de la comuna cuando el tigrense fue nombrado jefe de Gabinete de Cristina de Kirchner), y Marcelo Marina, ambos concejales.

Hasta anoche no estaba confirmada la presencia el miércoles del taxista Omar Viviani, ideólogo de la UGATT. El dirigente, uno de los más alineados con la Casa Rosada, sonó sugestivo la semana pasada cuando declaró que la CGT terminaría por apoyar a quien ganara las elecciones presidenciales de 2015.

El caso de Pereyra es distinto, pero puede tener el mismo desenlace. Es un dirigente de máxima confianza de Moyano, pero tiene vuelo propio a partir de su construcción política en Neuquén. En el entorno del petrolero confiaron que hubo reuniones en los últimos días con colaboradores de Massa y que antes de las elecciones de octubre podría formalizarse un acuerdo. Una de las condiciones que le puso a Massa el gremialista es apoyar las gestiones para reunificar la CGT antes de fin de año.

De concretarse un pacto, Pereyra se sumará a Facundo Moyano, hijo del líder camionero y diputado nacional, que tiene una amistad con el intendente de Tigre. El jefe de la CGT disidente negoció hasta último momento un entendimiento electoral con Massa, pero el tigrense le retaceó información sobre sus planes. En ese armado, incluso, había un preacuerdo para ubicar al canillita Omar Plaini como número cinco en la lista de candidatos a diputados nacionales por la provincia de Buenos Aires del Frente Renovador. Una vez frustradas las negociaciones, Moyano acordó con Francisco de Narváez y puso a Plaini como número dos.

Para las primarias Massa integró en sus listas a dirigentes de varias ramas del sindicalismo. Con la incorporación de Héctor Daer (Sanidad) como número once en la nómina blanqueó un acuerdo con los "gordos" de la CGT oficialista. De la misma central incluyó a Alberto Roberti (federación de petroleros). De los aliados de Moyano acordó con Alberto Murúa (plásticos). Y de la CGT Azul y Blanca, que lidera Luis Barrionuevo, sumó a Carlos Acuña, del gremio del personal de estaciones de servicio.

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