El consejero escolar massista de Pilar, Alan Álvarez, se presentó ayer en la Justicia federal tras ser señalado por la diputada de Cambiemos Elisa Carrió de ser el encargado de pagarle $1.500 a un albañil para que la denunciara en su contra por enriquecimiento ilícito.
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Álvarez estuvo acompañado por el senador bonaerense Jorge D'Onofrio, quien aseguró que el massismo "no entrará en el juego sucio que propone Carrió", y agregó: "Nosotros hacemos política de otra manera, no tenemos tiempo de estar buscando a quién acusar sin sentido; preferimos estar en los barrios, junto a las necesidades de la gente".
Según D'Onofrio, la acusación es un nuevo "desvarío de Carrió, como sucedió cuando acusó a -el jefe de la AFI, Gustavo- Arribas de espiarla en Paraguay. O el caso Panamá Papers o el Correo Central, donde realizó fuertes declaraciones y después hizo silencio, sin dar explicaciones del destino de cada causa".
Por último, el senador provincial también relacionó al denunciante con una "red de caranchos" que "están en muchas causas como testigos y damnificados en juicios laborales".
En tanto, Álvarez manifestó: "Me veo implicado en una trama judicial siendo absolutamente inocente. Me hubiese gustado que la funcionaria de Pilar Marcela Campagnoli, quien además es la mimada de Carrió, me llame para solidarizarse, ya que trabajamos mucho tiempo en educación".
Además, el consejero escolar del Frente Renovador -que anoche delineaba los últimos preparativos del acto que realizará el 10 de junio- resaltó que "desde que empezó toda esta pesadilla" lo "insultaron en las redes sociales" y vio "movimientos sospechosos" en su barrio.
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