1 de abril 2011 - 00:00

Médico de Cristina contra el resto por obras sociales

La silenciosa guerra de trincheras sigue desarrollándose en el organismo clave del Ministerio de Salud encargado de distribuir $ 1.400 millones entre las obras sociales sindicales. Se trata de la Administración de Programas Especiales (APE), que permanece paralizada desde hace dos semanas a raíz del escándalo por el exhorto de Suiza que aludía a Hugo Moyano.

La disputa se libra entre el ala más cercana al camionero, que tiene a su cargo la gerencia general del organismo, y la que defiende los intereses del Gobierno, al frente del control de gestión. Los protagonistas son el gerente general, Daniel Colombo Russell, un exabogado del sindicato de choferes, y el gerente de prestaciones, Donato Spaccavento, médico de Cristina de Kirchner y exdirector del hospital Argerich.

Ambos sectores coinciden a la hora de evaluar la parálisis de la APE: reconocen que en los tres primeros meses del año el organismo repartió apenas la mitad de fondos que debería haber ejecutado. Pero se acusan mutuamente en una puja que profundiza la incertidumbre respecto del futuro de la entidad.

Dos semanas atrás, la aparición del exhorto de Suiza en el que fiscales de ese país pedían datos sobre Moyano y su entorno familiar, desató un escándalo que incluyó una amenaza de paro de transportes y el anuncio de la renuncia de los hombres del camionero en la APE. La dimisión, que incluía a Colombo Russell y a otros dos gerentes, Abel Beroiz y Cristian Asorey, nunca se concretó pero los funcionarios no retomaron sus tareas.

Pero el estancamiento venía de antes. Colombo había hecho saber que no estaba dispuesto a firmar más expedientes con reintegros a las obras sociales hasta que no tuviera garantías de que no sería imputado por el juez Norberto Oyarbide en la causa por la «mafia de los medicamentos». Desde entonces comenzaron los atrasos en los pagos a las obras sociales, y las consecuentes presiones de los gremios, incluso el de Moyano.

Para eludir las quejas, los principales referentes de la APE comenzaron a desligarse de la responsabilidad de los trámites. Colombo Russell hizo saber que los expedientes quedaban trabados en el área de Prestaciones Médicas, a cargo de Spaccavento. El médico de Cristina argumentó, en cambio, de la existencia de una orden de Colombo de no ejecutar carpetas que contuvieran reembolsos por medicamentos y abocarse sólo a las de tratamientos complejos. Es decir, sólo la mitad de los pedidos de reintegros que llegan.

En paralelo hubo otra víctima de la crisis: Asorey, exmarido de una hija de la actual mujer de Moyano y encargado del área de Informática de la APE, quedó desde esta semana vetado de ingresar al organismo, al parecer por orden del propio Colombo.

Otro factor que empeora el panorama es que ninguno de los dos contrincantes tiene claro el respaldo de su jefe político.

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