Ben Bernanke está satisfecho por los resultados de las acciones para enfrentar la crisis. Así, descargó sobre el Gobierno la responsabilidad por la trayectoria del dólar: «Se requiere un compromiso claro de Washington a reducir el déficit».
Santa Barbara - Ben Bernanke advirtió ayer que los desbalances globales que contribuyeron al estallido de la crisis mundial podrían «reaparecer» una vez que se afiance la recuperación. Para evitarlos, «Estados Unidos debería elevar su nivel de ahorro, y la manera más eficaz de lograrlo es con un compromiso claro de Wa-shington a reducir el déficit a largo plazo». Al mismo tiempo, las economías asiáticas deberían fomentar el consumo interno, según lo consideró ayer el presidente de la Reserva Federal.
Bernanke lanzó, asimismo, un nuevo llamado a los líderes mundiales, exhortándolos a «resistir firmemente al proteccionismo» y a la erección de «barreras a los flujos de capitales». A continuación, lo más destacado de sus declaraciones, formuladas en una conferencia organizada por la Reserva Federal de San Francisco.
Para alcanzar un crecimiento económico más equilibrado y duradero y reducir los riesgos de inestabilidad financiera, debemos evitar los crecientes e insostenibles desequilibrios en los flujos de comercio y de capitales.
Aunque los desequilibrios comerciales habían comenzado a reducirse gracias a que los consumidores estadounidenses aumentaron su ahorro ante la profunda recesión que redujo su riqueza, a medida que la economía mundial se recupere y se reactive la actividad comercial, los desajustes globales podrían recobrar fuerza. Los políticos del mundo deben estar alertas ante estas consecuencias.
Los superávits comerciales logrados mediante políticas que incrementan artificialmente los ahorros internos y las industrias exportadoras distorsionan la asignación de recursos, lo que resulta en una economía menos capaz de cumplir las necesidades de sus ciudadanos en el largo plazo.
Las autoridades de países con superávit, incluyendo la mayoría de las economías asiáticas, deben cerrar la brecha entre el ahorro y la inversión e incrementar la demanda doméstica. Una estrategia potencialmente efectiva para incentivar el ahorro es la consistente en fortalecer el sistema de pensiones e incrementar el gasto del Gobierno en salud y en educación. Esas medidas mejorarían el bienestar y la productividad y contribuirían a un crecimiento económico más balanceado, robusto y sostenido. Aunque sigue habiendo riesgos para el panorama económico, Asia parece estar liderando la recuperación global.
El desempeño del dólar y de la economía estadounidense dependerán del éxito del Gobierno en controlar el déficit presupuestario federal.
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