5 de julio 2017 - 10:50

Método argentino de coaching triunfa en Bélgica

• ARGENTINOS DE EXPORTACIÓN
La experiencia de liderar grupos de trabajo en el sector privado le dio al argentino Roger Cohen las herramientas para desarrollar métodos muy efectivos de coaching. Así, primero en Argentina, y luego en Bruselas, se dedicó a orientar y entrenar a personas para cumplir metas o desarrollar habilidades. Hoy ofrece sus servicios en 11 idiomas.

Roger Cohen, en su oficina de Bruselas.
Roger Cohen, en su oficina de Bruselas.
Desde muy chico, el porteño Roger Cohen (41) imaginó que su vocación tenía lazos directos con la química, por eso decidió estudiar ingeniería en ese campo. Así fue como mientras cursaba en la universidad y, a su vez, trabajaba en la fábrica Cadbury Stani -donde llegó a tener a su cargo 70 personas siendo aún muy joven-, comenzó a percibir que tenía cierta "química", pero con otra profesión: el coaching (anglicismo que deriva del verbo inglés 'to coach', o sea entrenar), una práctica destinada a una o varias personas con el objetivo de cumplir ciertas metas o desarrollar habilidades específicas. Claro que no ocurrió de la noche a la mañana. Pasó a una multinacional textil, donde fue creciendo en responsabilidades, jerarquía y cantidad de empleados que lideraba. Hizo además un MBA. "A partir de mi rol en las empresas, me di cuenta de que había desarrollado métodos muy efectivos de coaching, lo que me estimuló a crear un sitio de internet: Desarrollarme.com, que aún hoy se mantiene on line", reseña Roger en un diálogo con Ámbito Biz. Un impulso para financiar la iniciativa llegó en 2008 cuando ganó el concurso "Buenos Aires Emprende". Pero aún -con los miedos de toda persona que siempre trabajó en relación de dependencia- no se decidía a renunciar en su empleo para dedicarse full time al negocio. "Iba perdiendo interés y motivación por lo que hacía en las empresa, y se notaba. Así que mi jefe de aquel entonces decidió echarme, sin yo saber ni él tampoco, que en realidad me estaba haciendo un gran favor. Aquel fue el puntapié inicial para ocuparme de lleno con mi emprendimiento", recuerda.

Periodista: Pero, ¿cómo termina dedicándose al coaching en Bélgica?

Roger Cohen: En 2011, tras separarme de mi esposa, decidí irme de mochilero a Europa. Me compré una netbook y trabajaba a distancia unas horas por día desde cualquier bar. Mientras estaba en Ámsterdam una amiga me contactó con una amiga suya en Bruselas para darme hospedaje. Así que decidí pasar unos días en Bélgica para luego seguir hacia Polonia, donde conocería el pueblo de mi abuelo. Pero los planes cambiaron drásticamente: me enamoré de la amiga de mi amiga, y emprendí otra vida con ella. Ya hace cinco años que vivo en Bruselas, tenemos una hija argentino-polaca. Al fin de cuenta terminé visitando Polonia unas 15 veces.

P.: ¿Vio que había una oportunidad para el coaching en Bruselas?

R. C.: Mientras trabajaba a distancia para Desarrollarme, observé que acá también existían las mismas necesidades de un servicio personalizado, de orientación vocacional y de coaching de carrera. Así que desarrollé el proyecto, bajo el nombre de OrientaEuro, pensando que lo expandiría a otros países de Europa. Con el tiempo decidí reenfocarme sólo a Bélgica, ya que es un país de gran complejidad: tiene 3 idiomas oficiales, y en Bruselas, hay un 72% de la población extranjera.

P.: ¿Cómo fueron los primeros meses de OrientaEuro?

R. C.: Muy difíciles porque, por un lado, la orientación vocacional no es tan conocida acá. Además ir acá a un psicólogo es un tabú. Tardé más de un año en aceptar que tenía que quitar toda referencia a lo "psi" al hablar de orientación vocacional. Por otro lado, el coaching de carrera tiene una gran sobreoferta. Así que los desafíos fueron, y son, educar a la población acerca de la conveniencia de elegir carrera basada en una buena orientación y no por prueba y error y, a su vez, demostrar por qué nuestra forma de hacer el coaching es más efectiva y eficiente que otras.

P.: ¿Por qué considera que lo es?

R. C.: Porque nuestro método es personalizado. Contamos con coaches súper preparados. Proveemos soluciones de alta calidad para el bienestar profesional y personal a lo largo de las distintas etapas de vida: consultoría, formación, orientación vocacional para estudiantes, coaching profesional para adultos, emprendedores y personas próximas a jubilarse. Ofrecemos nuestros servicios en 11 idiomas. En los últimos 15 meses hemos ya orientado de forma personalizada a 350 personas.

P.: ¿Cuántos empleados tiene?

R. C.: Dos fijos y 30 coaches freelance que trabajan para nosotros en más de 20 oficinas en toda Bélgica.

P.: ¿Cómo financió OrientaEuro?

R. C.: Con muchísimo trabajo propio no remunerado, ganancias de Desarrollarme, dando clases de español. Desde el 2016 un gran aporte financiero lo hace el Gobierno de Flandes, la comunidad de habla holandesa en Bélgica, gracias al coaching que brindamos a cientos de empleados.

P.: ¿Qué facturación anual tiene la empresa?

R. C.: Este año fiscal estimo superar los 300.000 euros

P.: ¿Qué planes tiene de cara al futuro?

R. C.: Actualmente preparamos un proyecto para poder extender los servicios de manera gratuita mediante una subvención estatal con el fin de ayudar a los inmigrantes a conseguir su trabajo soñado. El hecho de ser un inmigrante puede llegar a representar para nosotros una ventaja, ya que conocemos en primera persona las necesidades y dificultades que viven para insertarse en el mercado laboral. Además, queremos expandirnos al resto de Europa en un futuro, porque veo la necesidad insatisfecha y sé que la podemos cubrir muy bien.

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