Washington - Donald Trump calificó ayer a México como "el país más peligroso del mundo" y aseguró que nunca cambió de opinión sobre cómo debería ser el muro y quién debería pagarlo, un tema que generó una aparente disputa con su jefe de gabinete, John Kelly.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En una serie de tuits matutinos, Trump contradijo al funcionario, que había asegurado que el presidente estaba "desinformado" cuando hizo algunas promesas de campaña en 2016 y que su opinión sobre el muro que quiere construir en la frontera con México ha "evolucionado" desde entonces. "El Muro es el Muro, nunca cambió o evolucionó desde el primer día que lo planteé", aseguró Trump. También insistió en que la barrera "será pagada, directa o indirectamente, o a través de un reembolso a largo plazo, por México".
Al mismo tiempo, aseguró que EE.UU. "necesita" el muro para "ayudar a detener el influjo masivo de drogas desde México, que ahora está calificado como el país más peligroso del mundo". La Secretaría de Relaciones Exteriores mexicana (SRE) afirmó en un comunicado que, aunque enfrenta "un problema significativo de violencia, es abiertamente falso que México sea el país más peligroso del mundo", ya que otras naciones latinoamericanas "tienen tasas de homicidios superiores".